Renault y Thales anunciaron una alianza estratégica para producir drones militares de ataque a gran escala en Francia. El acuerdo tiene como protagonista a TOUTATIS, una munición merodeadora o dron kamikaze desarrollado por Thales para operaciones de corto alcance en conflictos de alta intensidad. El objetivo del acuerdo es aprovechar la capacidad industria de la automotriz para fabricar sistemas militares en volumen, con tiempos más cortos y costos más bajos.

El anuncio se realizó durante Eurosatory, una de las ferias de defensa más importantes de Europa, y llega en un momento de fuerte expansión del gasto militar en el continente. Desde la guerra en Ucrania, los drones pasaron a ocupar un lugar central en el campo de batalla. Francia busca fortalecer una cadena nacional de producción de municiones de precisión, sistemas no tripulados y tecnologías que puedan operar en entornos con interferencias electrónicas.
El protagonista del acuerdo: TOUTATIS
El TOUTATIS es una munición merodeadora o dron kamikaze: vuela hacia una zona de interés, sobrevuela la zona buscando o confirmando un blanco, y luego impacta contra el objetivo con una carga explosiva. Según Thales y Renault, es un sistema de corto alcance y transportable por soldados. Se puede lanzar desde distintas plataformas, como vehículos de combate, aeronaves o unidades navales.
TOUTATIS está diseñado para resistir interferencias electromagnéticas, una capacidad fundamental en la guerra electrónica, porque ésta se volvió una de las principales formas de neutralizar drones. El sistema tiene la capacidad de llevar una cabeza de guerra configurable según la misión, atacar blancos y operar dentro de enjambres de drones. Además, en este caso, la decisión final de ataque queda en manos de un operador humano.

El rol de Renault y la transformación en la industria militar europea
La participación de Renault apunta a producir rápido y en cantidad, uno de los cuellos de botella del abastecimiento de defensa de Europa. Según Reuters, Thales fabrica actualmente alrededor de 100 unidades del TOUTATIS por año, pero la alianza con Renault podría elevar esa cifra a 1.000 unidades por mes. Por ahora, la cadena productiva incluye técnicas de fabricación como impresión 3D, que serán sustituidas por procesos propios de la industria automotriz, como el moldeo por inyección de plástico. Renault también adaptará el diseño para reducir en torno al 40% la cantidad de piezas y fijaciones, lo que debería facilitar el ensamblaje, reducir costos y acelerar la fabricación.
El acuerdo también muestra el cambio que viene sufriendo industria militar europea, que está mutando de empresas especializadas a “cualquier fabricante que pueda producir algo relativamente útil y rápido”. La guerra en Ucrania obligó a modificar la lógica de fabricación específica y acotada, para responder a las necesidades de los ejércitos, que requieren de sistemas más baratos, reemplazables y disponibles en grandes cantidades. En ese contexto, la experiencia de una automotriz en cadenas de producción, control de calidad y fabricación masiva se vuelve útil para fabricar municiones militares a otra escala.
Para Renault, el proyecto representa una nueva entrada en el negocio de defensa. Por su parte, para Thales, permite ampliar la producción de un sistema aéreo propio más allá de su infraestructura habitual. Finalmente, Francia utilizará la oportunidad para construir una industria nacional de drones capaz de responder a la demanda militar actual y competir en mercados internacionales.
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