¿Sabías que Argentina diseña y fabrica sus propios radares? Aunque suele asociarse la tecnología de punta exclusivamente a las grandes potencias, el país cuenta con un desarrollo estratégico propio que garantiza su autonomía. A través de la empresa estatal INVAP, con sede en Bariloche, se diseñan y producen sistemas de vigilancia aérea, defensa y meteorología que posicionan a la nación en un selecto grupo global con capacidad de integración tecnológica.

Los radares son sistemas complejos que combinan antenas, electrónica avanzada, software y procesamiento de señales en tiempo real para detectar, identificar y seguir objetos. En el escenario geopolítico actual, dominar este ecosistema técnico no solo es un logro industrial, sino un pilar fundamental para la soberanía tecnológica nacional.
Defensa y Control de Fronteras: la familia RPA
En el ámbito de la defensa y la seguridad, los desarrollos de INVAP responden a la necesidad de un despliegue rápido y una alta precisión. Dos modelos destacan en la vigilancia del espacio aéreo:
- RPA-200M: Se trata de un radar primario móvil de largo alcance diseñado específicamente para la vigilancia y el control de fronteras. Su objetivo principal es la detección de potenciales amenazas en tres dimensiones (3D). Para lograrlo, utiliza un sensor primario 3D, además de sistemas IFF (identificación amigo-enemigo) y ADS-B. Su arquitectura técnica incorpora procesamiento Doppler, amplificación basada en nitruro de galio (GaN) y contramedidas electrónicas avanzadas.
- RPA-170M: Un sistema móvil optimizado para reforzar de manera ágil el control del espacio aéreo en zonas críticas.
Navegación Civil: el control del tránsito aéreo
Para garantizar la seguridad en los vuelos comerciales y civiles, la infraestructura argentina se apoya en el RSMA-S (Radar Secundario Monopulso Modo S). A diferencia de los radares primarios que “buscan” objetos de forma pasiva, el radar secundario interactúa directamente con los transponders de las aeronaves, un dispositivo electrónico a bordo del avión que responde automáticamente a la señal del radar en tierra. Su función clave es identificar los vuelos en curso, recibir información detallada de los aviones y asistir a los controladores de tránsito aéreo en todo el territorio.

Monitoreo Climático: tecnología frente al cambio ambiental
La observación meteorológica es otro de los campos cubiertos por el desarrollo local mediante el RMA-C320. Este radar Doppler de doble polarización opera en la banda C y está destinado a la detección temprana de fenómenos severos como tormentas, lluvias intensas y granizo. El equipo tiene la capacidad de escanear la atmósfera en 360 grados, cubriendo un radio de hasta 480 kilómetros, lo que resulta vital para la prevención de desastres y el soporte al sector agrícola.

La capacidad de diseñar, fabricar e integrar estos sistemas sin dependencia externa se traduce de manera directa en más autonomía, capacidades técnicas de alto valor y un fortalecimiento estratégico de la infraestructura del país.
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