Las fuerzas británicas desplegadas en las Islas Malvinas incorporaron drones FPV a sus adiestramientos más recientes, según se desprende de imágenes difundidas en el marco del ejercicio Cape Upholder, la última gran actividad del 4th Battalion The Parachute Regiment (4 PARA) antes de completar su rotación como compañía de infantería en el archipiélago.

En las fotografías del ejercicio puede verse a un efectivo británico junto a un cuadricóptero de estructura abierta, con una configuración mucho más cercana al ecosistema FPV que a un dron comercial de observación. La imagen no permite establecer con precisión el modelo ni confirmar de manera concluyente qué tipo de carga o equipo llevaba debajo del fuselaje, pero sí muestra una arquitectura modular típica de esta clase de sistemas: brazos expuestos, batería superior y componentes montados en función de la misión.
Ese formato es el que convirtió a los FPV en una de las herramientas más extendidas del combate táctico actual. Un análisis de CSIS sobre la guerra en Ucrania describe a estos drones como plataformas baratas, construidas en gran medida con componentes comerciales, con alcances que suelen moverse entre los 5 y 15 kilómetros y con suficiente flexibilidad para ser empleadas en reconocimiento cercano, corrección terminal, bombardeo liviano o ataque directo, según la configuración elegida.
Las fuerzas británicas no dieron hasta ahora detalles técnicos del sistema visto en Cape Upholder. No informaron alcance, enlace, autonomía ni función específica dentro del ejercicio. Por eso, con la información pública disponible, lo que puede afirmarse es que el dron pertenece a la familia FPV y que ya forma parte del entrenamiento de la infantería británica desplegada en las islas.
La adopción británica de pequeños sistemas no tripulados viene acelerándose. El Parlamento británico informó en febrero que 282 personas ya participaban en las rutas centralizadas de entrenamiento en small Uncrewed Aircraft Systems (sUAS) del British Army, mientras el Strategic Defence Review 2025 sostiene abiertamente que en Ucrania los drones ya causan más bajas que la artillería tradicional y plantea una transformación de la fuerza apoyada en autonomía, IA y sistemas no tripulados. El propio paquete parlamentario sobre drones señala, además, que el Reino Unido entregó a Ucrania decenas de miles de sistemas, incluidos FPV, y que la experiencia ucraniana está funcionando como mecanismo de aprendizaje tecnológico y táctico para la defensa británica.

Como ya había señalado Escenario Mundial, la presencia británica en Malvinas venía integrando drones en ejercicios terrestres desde 2025, cuando tropas Gurkhas participaron en maniobras con fuego real y despliegue de UAV. Y más recientemente, Escenario Mundial relevó el arribo de 4 PARA a Monte Agradable y sus patrullas en Puerto Argentino como parte del esquema permanente británico en las islas.
Las Malvinas ya no figuran únicamente como base aérea y naval del dispositivo británico en el Atlántico Sur, sino también como espacio de adaptación táctica a tecnologías baratas, modulares y cada vez más decisivas en el combate cercano. La incorporación de un FPV al entrenamiento de 4 PARA va en esa dirección.
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