La firma de defensa ucraniana Fire Point busca desarrollar un nuevo sistema de defensa aérea capaz de interceptar misiles balísticos por menos de US$ 1 millón por unidad. El objetivo, según explicó uno de sus directivos, es ofrecer una alternativa de menor costo frente a sistemas occidentales como el Patriot, cuya disponibilidad se volvió cada vez más limitada por la alta demanda internacional. La empresa buscaría realizar la primera intercepción de un misil balístico hacia fines de 2027.

Denys Shtilierman, cofundador y diseñador jefe de Fire Point, explicó la iniciativa en una entrevista con Reuters. Allí, sostuvo que la compañía ya está en conversaciones con empresas europeas para avanzar en el proyecto. Según el ejecutivo, la idea es reducir el costo de interceptación de amenazas balísticas, un punto clave de la defensa moderna, puesto que la mayoría de los interceptores hoy son extremadamente caros y en limitados. La empresa se encuentra a la espera de la aprobación oficial de una inversión de un conglomerado de Medio Oriente que valoraría a Fire Point en unos US$ 2.500 millones y que podría abrir nuevas líneas de negocios, incluso en el terreno espacial.
Fire Point, a la vanguardia de la defensa ucraniana
Fire Point se consolidó como uno de los mayores fabricantes ucranianos de drones de largo alcance utilizados en ataques profundos sobre territorio ruso. Además, en los últimos meses también empleó su misil de crucero FP5, conocido como Flamingo, contra instalaciones militares y fábricas de armamento. En paralelo, la empresa se encuentra en la etapa final de desarrollo de dos misiles balísticos supersónicos. Por un lado, el FP-7, de 300 km de alcance, similar al sistema ATACMS estadounidense. Y, por el otro, el FP-9, con capacidad para transportar una ojiva de 800 kg a una distancia de hasta 850 km.
Según Shtilierman, el futuro sistema antiaéreo utilizaría el FP-7 como base interceptora. Sin embargo, Fire Point todavía necesita asociarse con firmas europeas para cubrir áreas críticas en las que no posee experiencia, como radares, seekers de guiado terminal y sistemas de comunicaciones. La compañía aseguró además que hoy produce cientos de drones de ataque de largo alcance por día y hasta tres misiles Flamingo diarios.
Una alternativa para el estadounidense Patriot
El proyecto aparece en un momento delicado para la arquitectura global de defensa aérea. El sistema estadounidense Patriot es hoy la base de la defensa antiaérea para enfrentar misiles balísticos de Ucrania y varios países occidentales. Sin embargo, los despliegues extendidos de Estados Unidos en distintos escenarios, entre ellos Medio Oriente, generan una demanda que norteamérica está luchando por cubrir. A eso se suma que Europa dispone de una alternativa propia en el sistema italo-francés SAMP/T, aunque su producción sigue siendo relativamente acotada. En ese marco, la posibilidad de contar con un interceptor más barato, aun cuando no iguale por completo la tasa de eficacia del Patriot, resulta atractiva para gobiernos que necesitan volumen, rapidez de reposición y una defensa escalable ante amenazas cada vez más frecuentes y diversificadas.
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