China incorporó oficialmente el dron de combate KVD002 al Ejército Popular de Liberación (PLA), consolidando la primera capacidad orgánica de drones de reconocimiento y ataque de gran autonomía para las fuerzas terrestres del país. Aunque Pekín había presentado el modelo en 2023, en los últimos días medios estatales chinos confirmaron que ya forma parte de las unidades del Ejército, a partir de nuevas imágenes que muestran al sistema operando en ejercicios militares. La incorporación refleja la estrategia de China de integrar plataformas no tripuladas en todos los niveles de sus fuerzas armadas y aumentar la capacidad de combate en operaciones terrestres y costeras.

El KVD002 representa un paso importante dentro de la modernización del Ejército chino porque introduce una plataforma que combina vigilancia, reconocimiento, adquisición de objetivos y ataque de precisión, todo en un mismo sistema. Hasta hace pocos años, el PLA dependía principalmente de helicópteros y aeronaves tripuladas para estas misiones. Los drones de mayor tamaño estaban concentrados en la Fuerza Aérea u orientados a la exportación.
Con la llegada del KVD002, las brigadas de aviación del Ejército disponen de un sistema propio que puede permanecer durante largas horas sobre el campo de batalla, detectar objetivos y atacar sin necesidad de exponer aeronaves tripuladas. Según información oficial, el sistema también está diseñado para operar junto a helicópteros de ataque, suministrándoles inteligencia en tiempo real y designando blancos antes de un ataque.
Características y capacidades técnicas
El KVD002 pertenece a la categoría de drones MALE (Medium Altitude Long Endurance), aeronaves que operan a altitud media durante períodos prolongados. Analistas consideran que deriva del Caihong-4 (CH-4), uno de los drones de combate más exportados por China. Sin embargo, este modelo incorpora modificaciones específicas para el Ejército chino.
El vehículo cuenta con un fuselaje de gran alargamiento, alas rectas de 18 metros de envergadura y un motor de pistón ubicado en la parte trasera. Su peso máximo de despegue es de 1.300 kg y la carga útil alcanza los 345 kg, suficiente para transportar sensores y armamento. Su autonomía supera las 30 horas de vuelo, puede operar a velocidades de crucero de 150-180 km/h y alcanzar velocidades máximas de 250 km/h, con un techo operativo de 7.000 metros. A su vez, fuentes especializadas sostienen que la versión nacional podría superar esa cifra gracias a un nuevo motor de fabricación china.
En lo que respecta al equipamiento del KVD002, cubre todo el ciclo de una misión de combate. Bajo el fuselaje incorpora una torreta electro-óptica con cámaras ópticas diurnas, sensores infrarrojos y telémetro láser para identificar objetivos a distancia, tanto de día como de noche. Adicionalmente, puede sumarse un radar o más sensores de reconocimiento, según la misión.
En cuanto al armamento, durante su presentación fue exhibido con dos misiles AR-1 aire-superficie, que pueden destruir vehículos blindados, sistemas de defensa antiaérea, fortificaciones y otros blancos de alto valor con gran precisión.
La suma de sensores y armamento hacen que el dron pueda detectar un objetivo, identificarlo, siguirlo y ejecutar el ataque de forma independiente, sin depender de otras plataformas. También puede transmitir información en tiempo real a puestos de mando y a helicópteros de ataque, actuando como un multiplicador de capacidades para las fuerzas terrestres.
Además, tiene capacidad STOL (Short Take-Off and Landing), puesto que puede despegar y aterrizar en pistas cortas ubicadas en zonas de gran altitud. Esto amplía su utilidad en regiones montañosas y fronterizas.

La entrada en servicio y la transformación de las fuerzas chinas
Las imágenes recientemente muestran que China ya está empleando el KVD002, y en escenarios más complejos que los previstos. En uno de los ejercicios, que se realizó frente a la costa sudeste de China, el dron detectó, siguió y destruyó una embarcación de superficie no tripulada en movimiento mediante un misil guiado. Esta misión demuestra que el vehículo también puede utilizarse para vigilancia marítima y ataques de precisión contra objetivos navales de pequeño tamaño.
La información difundida por la televisión estatal también permitió observar una base con múltiples ejemplares del sistema. Esto indicaría que su producción ya alcanzó un nivel de madurez suficiente como para equipar unidades operativas y no únicamente para realizar evaluaciones.
La incorporación del KVD002 se inscribe en una transformación mucho más amplia de las fuerzas armadas chinas. En los últimos años, Pekín aceleró el desarrollo de drones de todas las categorías, desde pequeños sistemas tácticos hasta aeronaves furtivas como el GJ-11, vehículos navales no tripulados y plataformas embarcadas destinadas a operar desde el nuevo buque de asalto anfibio Tipo 076, que también incorporará vehículos aéreos no tripulados en su ala embarcada. En paralelo, China continúa desarrollando versiones especializadas para guerra electrónica, inteligencia y reconocimiento, con el fin último de integrar todos estos sistemas dentro de una red de combate centrada en datos.
Tal vez te interese: China presentó dos nuevas armas láser antidrones













