Argentina tendrá su primera edición local de Snapshot, una iniciativa de monitoreo colaborativo de mamíferos silvestres mediante cámaras trampa. El proyecto abrió una convocatoria para instituciones, organizaciones, organismos públicos, empresas y personas con experiencia en este tipo de tecnología. El objetivo es reunir datos comparables de distintas regiones del país para conocer mejor la presencia, distribución y estado de las poblaciones de mamíferos medianos y grandes.

La iniciativa forma parte de Snapshot Global, una red internacional que desde 2019 desarrolla monitoreos estandarizados en países como Estados Unidos, Japón, Brasil, Chile y regiones de Europa. Su llegada a la Argentina busca sumar información local a una metodología que ya permite comparar datos entre ecosistemas y países. En el caso argentino, la coordinación involucra a especialistas vinculados al CONICET en Bariloche y apunta a cubrir la mayor cantidad posible de ambientes del territorio nacional.
Cámaras trampa para estudiar los mamíferos argentinos
El proyecto se basa en cámaras trampa, equipos que se instalan en ambientes naturales y se activan automáticamente cuando detectan movimiento o calor corporal. Para que los datos sean comparables, Snapshot Argentina estableció un protocolo común. Además, el muestreo se realizará entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2026.
Cada participante deberá colocar cámaras en al menos 15 ubicaciones distintas, y la meta será alcanzar un mínimo de 400 trampas-noche por área de estudio. Una trampa-noche equivale a una cámara funcionando durante una noche, unidad que permite medir el esfuerzo de muestreo y comparar resultados entre zonas.
El protocolo también define cómo deben instalarse los equipos. Las cámaras deberán ubicarse entre 20 y 50 centímetros del suelo, orientadas de forma paralela a la pendiente, y separadas entre sí por distancias de 200 a 5.000 metros. Además, deberán contar con infrarrojo y una velocidad de activación igual o menor a 0,5 segundos, para registrar animales que pasan rápido frente al sensor.
Por otro lado, no se permitirá el uso de video, modo híbrido foto-video, cebos ni atractores olfativos, porque esos recursos pueden alterar el comportamiento de los animales y afectar la calidad científica del registro.

Un mapeo integral sobre la fauna argentina
La información reunida permitirá generar indicadores sobre fauna silvestre de todo el país y en distintas escalas. Con esos datos se podrá estudiar qué especies aparecen en cada región, cómo varía su presencia en el tiempo y qué cambios podrían estar asociados al avance urbano, las modificaciones en el uso del suelo, la presencia de especies invasoras o el cambio climático.
El foco principal de la iniciativa estará puesto en mamíferos. Sin embargo, las cámaras también pueden registrar aves u otros animales, lo que abre la posibilidad de estudios complementarios.
Más allá de la tecnología, el valor del proyecto está fundamentalmente en la coordinación nacional de los datos. Argentina cuenta con investigadores, áreas protegidas, ONG y particulares que ya utilizan cámaras trampa, pero muchas veces esos registros quedan dispersos o responden a metodologías diferentes. Snapshot Argentina busca ordenar ese esfuerzo bajo reglas comunes. Si logra una cobertura amplia, el país podrá contar con una herramienta más precisa para tomar decisiones sobre conservación, manejo de fauna y protección de ecosistemas.
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