La NASA ha definido su hoja de ruta para la recta final de la Estación Espacial Internacional (ISS). En un movimiento estratégico para optimizar el uso del laboratorio orbital antes de su retiro a finales de la década, la NASA confirmó que mantendrá la cadencia de relevos cada seis meses, descartando por ahora las estancias prolongadas de ocho meses que se evaluaron el año pasado.

Adelanto de la misión Crew-13 antes del retiro de la Estación Espacial
La misión Crew-13 de SpaceX, originalmente prevista para noviembre, ha sido reprogramada para mediados de septiembre de 2026. Esta decisión busca maximizar el rendimiento científico y operativo de la ISS. La tripulación estará integrada por los astronautas de la NASA Jessica Watkins y Luke Delaney, el canadiense Joshua Kutryk de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y el cosmonauta ruso Sergey Teteryatnikov de Roscosmos, quienes viajarán a bordo de la cápsula Crew Dragon de SpaceX. Esta misión tiene como objetivo sustituir a la tripulación de la Crew-12, permitiendo un traspaso de mando sin interrupciones en las operaciones críticas de la estación.
Bill Spetch, gerente de operaciones de la ISS, señaló que este adelanto responde a la necesidad de aprovechar cada ventana de oportunidad en un calendario de vuelos extremadamente congestionado. Aunque misiones anteriores como la Crew-12 contemplaban estancias de hasta ocho meses, el nuevo cronograma ajusta su permanencia a seis meses, reafirmando que la norma general para el futuro inmediato será el ciclo semestral de rotación.

Divergencia logística: el modelo de Roscosmos vs. NASA
Mientras la NASA estabiliza sus rotaciones en seis meses, la agencia rusa Roscosmos ha optado por un camino distinto, ejecutando misiones de ocho meses desde 2024. La próxima nave rusa, la Soyuz MS-29, tiene previsto su lanzamiento en julio, exactamente ocho meses después de su predecesora, la Soyuz MS-28, lo que evidencia una gestión de recursos humanos y técnicos diferenciada entre los socios de la estación.
Este complejo rompecabezas logístico incluye también un intenso tráfico de vehículos de carga esenciales para el suministro de la ISS. Para lo que resta del año, se esperan lanzamientos de naves Dragon en otoño, una nave Progress de la NASA a principios de septiembre y el vehículo Cygnus de Northrop Grumman hacia finales de 2026, asegurando la continuidad de las investigaciones en microgravedad. Tanto Progress como Cygnus son los vehículos de carga esenciales para la supervivencia de la tripulación y el mantenimiento de la ISS.
El futuro incierto de la CST-100 Starliner de Boeing
La gran ausente en la planificación actual es la nave CST-100 Starliner de Boeing, cuyo debut operativo sigue sumido en la incertidumbre técnica. A pesar de que inicialmente se planteó un vuelo de prueba de carga, Starliner-1, para abril, la NASA mantiene esta oportunidad “bajo revisión” tras los duros informes críticos sobre la gestión de Boeing en la fallida misión de prueba tripulada (CFT) de 2024.

Las autoridades de la NASA, lideradas por el administrador Jared Isaacman, han sido enfáticas: no habrá nuevos vuelos de la Starliner hasta que se resuelvan todos los problemas técnicos y se completen las investigaciones de seguridad. Aunque los equipos trabajan para que la nave esté lista lo antes posible, la saturación del calendario de la ISS deja muy poco margen para integrar a Boeing en los lanzamientos previstos para este año.
Te puede interesar: La cápsula Dragon de SpaceX llegó a Cabo Cañaveral y se prepara para el despegue de Crew-12 hacia la ISS.











