La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán se tradujo en ataques en territorio iraní y en una respuesta severa sobre bases y aliados regionales de Washington. En ese contexto, EE.UU. no perdió la oportunidad de estrenar en combate los nuevos drones kamikaze LUCAS, pensados para utiliza como munición de ataque.

La Operation Epic Fury, a cargo del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), apuntó a instalaciones de la Guardia Revolucionaria, defensas antiaéreas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos, con municiones disparadas desde aire, tierra y mar. En ese contexto, CENTCOM confirmó que su Task Force Scorpion Strike empleó por primera vez el sistema LUCAS (Low-cost Unmanned Combat Attack System).
En medio de esta ofensiva, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán lanzó una ácida respuesta diplomática a través de la agencia de noticias Tasnim, donde calificó a los nuevos drones como una “copia ilegal y sin licencia” del Shahed-136, burlándose de que Washington haya tenido que recurrir al plagio tecnológico de sus propios diseños para sostener el ritmo del conflicto.
LUCAS y el factor Scorpion Strike
El debut operativo de LUCAS el pasado 28 de febrero de 2026 no fue un ataque aislado, sino una maniobra de saturación masiva. La Task Force Scorpion Strike, una unidad de élite creada específicamente para esta campaña, utilizó enjambres de estos drones para obligar a Irán a agotar sus costosos misiles interceptores, como los del sistema S-300, en objetivos de bajo valor.
Mientras que un misil interceptor iraní puede costar millones de dólares, cada unidad LUCAS tiene un precio de fabricación de apenas US$ 35.000 dólares. Esta guerra de desgaste financiera busca desmantelar la red de defensa aérea iraní antes del despliegue de activos más pesados como los cazas F-22 o misiles Tomahawk.
En lo que respecta a sus capacidades técnicas, la plataforma de este dron kamikaze está fabricado por compañía SpektreWorks. Se los ubica dentro de un rango de velocidad de crucero de 137 km/h, velocidad “dash” de 194 km/h y alcance de unos 800 km. En dimensiones, SpektreWorks declara 3 m de largo y 2,5 m de envergadura. Su peso máximo es de 82 kg y su carga útil máxima de 18 kg, con techo vuelo de 15.000 ft o 4.570 m.
Además, entre uno de los avances que presenta este dron respecto de su contraparte persa, se encuentra la navegación de nueva generación. Las variantes usadas en Epic Fury estarían equipadas con terminales Starshield, la versión militar de Starlink. Esto permite que el dron sea redirigido en pleno vuelo por un operador remoto, superando la capacidad de los modelos iraníes básicos.

Ingeniería Inversa: del Shahed a LUCAS
El Pentágono no ha ocultado que el LUCAS es un producto de ingeniería inversa. Tras capturar y analizar restos de drones Shahed derribados en Ucrania y el Mar Rojo durante 2024 y 2025, ingenieros estadounidenses lograron replicar la arquitectura aerodinámica del dron iraní, pero integrando microchips y sistemas de guiado occidentales que lo hacen más letal y resistente a la guerra electrónica.
Esta táctica marca un hito en la historia militar moderna. Estados Unidos está atacando a Irán con una versión perfeccionada del arma que el propio Irán diseñó para desafiar la hegemonía occidental.
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No entiendo que siendo potencia EE.UU., con todo el arnamento que tiene , recurre a otros Paises en esta guerra iniciada por ellos mismos…
Porque más te involucras solo…más ataúdes llegarán a USA…simple.