Recientemente, la empresa Palantir Technologies publicó un manifiesto corpotativo y filosófico que llama las “22 Tesis”, y que resume los pilares y filosofía de la compañía, cofundada por Peter Thiel y Alex Karp. Este manifiesto está basado en el libro The Technological Republic que Karp publicó en 2025, donde expone su visión sobre integración absoluta entre el Estado y las empresas de software de defensa. Así, las 22 Tesis resumen un llamado a la acción para que Occidente recupere su dominio geopolítico a través de la superioridad técnica.

Palantir Technologies es una compañía estadounidense de software especializada en el análisis de macrodatos (big data) e inteligencia artificial, diseñada para tomar decisiones en entornos de alta complejidad. A través de sus plataformas principales —Gotham, enfocada en inteligencia y defensa nacional, y Foundry, orientada al sector comercial—, la empresa permite integrar fuentes de datos para identificar patrones y optimizar operaciones. Fundada con respaldo de capital vinculado a la inteligencia de EE.UU., Palantir se posiciona hoy como un actor clave en la “industria de la guerra”.
Las 22 Tesis constituyen un documento estructurado en 22 puntos clave, organizado alrededor de los siguientes pilares:
1. La “deuda moral” de Silicon Valley
Karp argumenta que las empresas tecnológicas estadounidenses tienen una obligación ética con la nación que permitió su éxito. Critica a la élite de ingeniería por centrarse en construir “apps triviales”, lo que llama la “tiranía de las aplicaciones”, en lugar de colaborar con el Estado para garantizar la seguridad nacional y la defensa. “Silicon Valley debe desempeñar un papel en la lucha contra los delitos violentos”, afirma la compañía, que vende sus productos a organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo.
2. El fin de la era nuclear y el inicio de la era de la IA
El manifiesto declara que la disuasión nuclear está perdiendo relevancia ante una nueva era de disuasión basada en software e inteligencia artificial. Según Karp, la pregunta no es si se construirán armas autónomas, sino quién las construirá primero. Si Occidente se detiene en “debates teatrales” sobre la ética de estas armas, sus adversarios, como China o Rusia, no lo harán, poniendo en riesgo la supervivencia de las democracias.
3. Del “poder blando” al “poder duro”
El texto expone que la retórica moral y la diplomacia, el poder blando, han alcanzado su límite. Para que las sociedades libres prevalezcan, necesitan poder duro, y en este siglo, ese poder se construye exclusivamente sobre código y algoritmos. Además, el poder estadounidense ha posibilitado un período de paz extraordinariamente largo. En ocasiones, el manifiesto se vuelve políticamente muy específico: “La castración de Alemania y Japón tras la guerra debe revertirse”. Europa, que sigue estando débilmente armada hasta el día de hoy, está pagando ahora un alto precio por el desarme alemán tras la Segunda Guerra Mundial. Y si la “devoción sumamente teatral al pacifismo japonés” continúa, un cambio de poder en Asia es inminente.

4. Reorganización de la sociedad y el Estado
Uno de los pilares más disruptivos del manifiesto es su llamado a una reestructuración profunda de la defensa y el liderazgo estatal.Karp propone un servicio nacional obligatorio que distribuya el riesgo de los conflictos de manera equitativa entre la ciudadanía. Esta visión se complementa con una exigencia de liderazgo pragmático, donde los funcionarios públicos abandonen posturas morales idealistas para priorizar resultados técnicos y estratégicos que eviten la “fragilidad intelectual“.
Finalmente, el texto evita congraciarse descaradamente con Trump, como lo hacen algunos sectores de Silicon Valley. “La psicologización de la política moderna nos desvía del camino correcto”, afirma la empresa. Buscar la plenitud en los políticos solo conduce a la decepción. Asimismo, la empresa aboga por la reflexión al triunfar sobre los enemigos, en lugar de la celebración inmediata.
5. Crítica al pluralismo “vacío”
El manifiesto cierra con una postura cultural controvertida: sostiene que no todas las culturas son iguales ni producen los mismos avances. Llama a resistir un “pluralismo vacío” que, en nombre de la inclusión, evita definir una cultura nacional fuerte y competitiva.
Cómo opera Palantir
El nombre Palantir proviene de la épica fantástica de J.R.R. Tolkien “El Señor de los Anillos”. En ella, aparecen las llamadas Palantir o “piedras videntes”, poderosas herramientas de comunicación que están en posesión de los villanos que desean subyugar a los pueblos libres de la Tierra Media.

El núcleo operativo y geopolítico de Palantir reside en su profunda integración con el aparato estatal y de inteligencia, siendo la plataforma Gotham su principal herramienta de influencia. En Estados Unidos, la compañía es un socio fundamental para el Pentágono, además de dar soporte técnico a la CIA, el FBI y el Departamento de Salud. Esta red se extiende a nivel internacional a través de aliados estratégicos, donde agencias de seguridad en el Reino Unido y Alemania confían en su software para tareas críticas. En el ámbito multilateral, organismos como el Programa Mundial de Alimentos de la ONU utilizan esta tecnología para coordinar ayuda humanitaria en zonas de alta complejidad.
Palantir en el sector privado
En los últimos años, Palantir ha logrado una expansión hacia el sector privado mediante su plataforma Foundry, consolidándose como una herramienta esencial para la gestión de industrias críticas. También colabora con el sector aeroespacial, con empresas como Airbus a través de la plataforma Skywise permite optimizar la cadena de suministro y el mantenimiento de flotas enteras, una eficiencia que también replican GE Aerospace y United Airlines.
Esta capacidad de análisis se extiende al sector energético con BP y Rio Tinto para la optimización de recursos, así como a la banca global y la industria farmacéutica, donde empresas como Pfizer y AstraZeneca utilizaron su tecnología para acelerar la logística durante la pandemia. Desde la manufactura avanzada con Panasonic Energy hasta el consumo masivo con gigantes como Amazon y Walmart, Palantir opera hoy como el “sistema operativo” que permite a estas corporaciones transformar volúmenes masivos de datos en decisiones estratégicas.
El futuro de Palantir y opiniones del manifiesto
Para 2026, una tendencia fuerte es el uso de Palantir por parte de gobiernos de Europa y Medio Oriente que buscan crear su propia “IA Soberana“, permitiéndoles procesar datos sensibles en nubes privadas o locales sin depender de infraestructuras extranjeras genéricas.
La recepción del manifiesto ha provocado la reacción entre académicos y analistas, quienes denuncian una deriva hacia el autoritarismo digital. El economista Yanis Varoufakis llegó a calificar el contenido como la personificación del “mal” en redes sociales, mientras que el experto en populismo Cas Mudde definió la propuesta como “puro tecnofascismo”, advirtiendo que este posicionamiento descalifica a Palantir como socio comercial para cualquier nación democrática y exigiendo que Europa cese toda inversión en la firma.
Por su parte, Eliot Higgins, fundador de tecnológica Bellingcat, cuestionó irónicamente la normalización de que empresas privadas emitan declaraciones sociopolíticas tan cargadas de ideología.
Estas críticas subrayan la tensión central de la “República Tecnológica”: el riesgo de que la búsqueda de seguridad nacional desemboque en un ecosistema de vigilancia global controlado por corporaciones, erosionando los valores pluralistas que el manifiesto dice defender.
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