La sonda espacial Plato de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha superado sus ensayos de compatibilidad electromagnética en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC), confirmando que sus sistemas electrónicos están listos para operar en el espacio sin interferencias internas. Esta misión, cuyo nombre formal es PLAnetary Transits and Oscillations of stars, tiene como objetivo principal la detección y caracterización de exoplanetas rocosos que orbiten en la zona habitable de estrellas similares al Sol. Su lanzamiento está programado para marzo de 2027 a bordo de un cohete Ariane 6 desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou, Guayana Francesa, para posicionarse en una órbita halo alrededor del punto de Lagrange L2.

Pruebas electromagnéticas en la cámara Maxwell
Los ensayos de validación electrónica se llevaron a cabo dentro de la cámara de pruebas Maxwell, un recinto blindado de nueve metros de altura diseñado para simular el aislamiento del entorno espacial. Las paredes, suelo y techo de la estructura conforman una jaula de Faraday recubierta de conos de espuma absorbente que eliminan ecos acústicos y señales de radiofrecuencia externas.
Durante el procedimiento, los ingenieros operaron de forma remota los componentes de la nave para evaluar la compatibilidad electromagnética de sus subsistemas en condiciones de vacío. Este análisis verifica que los módulos informáticos, las unidades de distribución eléctrica y los buses de datos funcionen de manera simultánea sin generar diafonía o interferencias perjudiciales en las transmisiones del vehículo.
Configuración óptica y procesamiento de datos
El instrumento principal de Plato consiste en un conjunto de 26 cámaras compuestas por matrices de sensores CCD, alcanzando una resolución combinada superior a los 80 megapíxeles. A diferencia de las arquitecturas tradicionales de un solo telescopio, esta matriz descentralizada permite cubrir un amplio campo de visión continuo mientras monitorea más de 200 000 estrellas de forma simultánea.
Las computadoras de a bordo analizan las diminutas variaciones periódicas en el brillo estelar mediante el método de tránsito, identificando la masa, el radio y la densidad media de los exoplanetas detectados. Además, el procesador integra algoritmos de asterosismología, los cuales estudian las oscilaciones sísmicas de las estrellas anfitrionas para determinar con precisión su edad y evolución evolutiva.
De camino hacia el lanzamiento de la misión Plato
La validación de la electrónica electrónica representa la fase final de una serie de ensayos ambientales iniciados a principios de año en las instalaciones de ESTEC. Previamente, la estructura fue sometida a pruebas de resistencia acústica y vibración estructural para simular las cargas mecánicas asociadas a la fase de ascenso a bordo del Ariane 6.

Posteriormente, el observatorio permaneció un mes en el Gran Simulador Espacial (Large Space Simulator), donde se evaluó el comportamiento de sus escudos térmicos y paneles solares ante ciclado térmico severo. Tras certificar la respuesta de sus subsistemas mecánicos y electrónicos, la nave continuará su integración final previa al traslado a la Guayana Francesa.
Te puede interesar: La ESA da comienzo a las misiones FLEX y Sentinel-3C para monitorear la salud vegetal y oceánica













