El ensayo se realizó en Starbase con el Booster 22 sujeto a la plataforma. La compañía confirmó que el encendido completó la duración prevista como parte de la preparación del Flight 15.

SpaceX encendió simultáneamente los 33 motores del propulsor Super Heavy que utilizará en el vuelo 15 de Starship. La prueba de encendido estático se realizó el 25 de octubre en la plataforma 2 de Starbase, Texas, y completó la duración prevista, según confirmó la empresa. El vehículo permaneció sujeto a la estructura de lanzamiento durante todo el ensayo.
El encendido permitió probar en tierra el conjunto de motores instalado en el Booster 22, antes de integrarlo con la etapa superior para la próxima misión. Es una instancia de la campaña de verificación del propulsor: permite observar el funcionamiento de sus sistemas bajo condiciones de encendido sin someter al vehículo a un vuelo completo.
¿Qué comprueba un encendido estático?
Durante este tipo de ensayo, el cohete se llena con sus propelentes y enciende los motores mientras los dispositivos de sujeción impiden que despegue. Los equipos pueden registrar presiones, temperaturas, vibraciones y la respuesta de los sistemas de alimentación y control. Esos datos permiten verificar el funcionamiento del booster e identificar anomalías antes del lanzamiento.
Super Heavy utiliza motores Raptor alimentados con metano líquido y oxígeno líquido. Es la primera etapa del sistema Starship, encargada de proporcionar el impulso inicial para elevar el conjunto y acelerar la nave superior, que continúa el vuelo después de la separación.
La expresión “duración completa” utilizada por SpaceX se refiere al tiempo programado para esta prueba estática. La idea es que, frecuentemente durante este tipo de ensayos, la ignición se debe suspender por el hallazgo de alguna falla a corregir. Sin embargo, en este caso, la prueba pudo completarse de manera exitosa.
El ensayo también sucede a las verificaciones estructurales del vehículo. Según el registro de hardware de Next Spaceflight, Booster 22 pasó por pruebas criogénicas los días 9 y 10 de septiembre en las instalaciones de Massey, donde se evaluó su integridad antes de avanzar hacia el encendido de motores.
El próximo vuelo y el desafío de recuperar las dos etapas
La campaña del Flight 15 forma parte del desarrollo de un sistema pensado para recuperar y reutilizar tanto el propulsor como la nave superior. Super Heavy está diseñado para regresar a la zona de lanzamiento y ser capturado por los brazos de la torre, una maniobra que SpaceX ya consiguió realizar.
El desafío pendiente es extender esa recuperación controlada a la etapa superior. Como informó Espacio Tech sobre el regreso de Ship 40 a Starbase, la empresa consiguió recuperar del océano una nave que había viajado al espacio para inspeccionarla en tierra. Esa operación aportó un vehículo físico para estudiar los efectos del vuelo, pero no demostró todavía un regreso autónomo a la base seguido de un nuevo lanzamiento.
El encendido de Booster 22 completa una prueba del propulsor destinado a la siguiente misión. La publicación de SpaceX no fijó una fecha de despegue: la confirmación del lanzamiento y de sus objetivos deberá llegar con el anuncio del Flight 15.
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