Científicos argentinos desarrollaron una herramienta para monitorear objetos en órbita y anticipar posibles reingresos de basura espacial sobre América Latina. El sistema se llama MIRA (Monitoreo de Impactos y Reingresos Atmosféricos), y fue creado por el Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE), dependiente de las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Su objetivo es ordenar datos orbitales, generar alertas tempranas y aportar información propia para gobiernos, operadores espaciales y organismos de protección civil.

El lanzamiento llega en un contexto de fuerte crecimiento de la actividad espacial. En los últimos años aumentó la cantidad de satélites activos, etapas de cohetes, fragmentos y componentes que permanecen en órbita o vuelven a entrar en la atmósfera terrestre. Según datos procesados por el CIEE a partir de Space-Track, en los últimos cinco años reingresaron sobre América Latina más objetos espaciales que en los quince años previos combinados. En Argentina, hallazgos recientes en Viedma, Puerto Tirol y Armstrong reforzaron la necesidad de contar con herramientas capaces de identificar estos eventos, seguir trayectorias y preparar respuestas ante posibles caídas.
Cómo funciona MIRA y por qué es importante
MIRA emplea una plataforma que cruza información orbital de catálogos como Space-Track, DISCOS de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA Orbital Debris Program Office, y la transforma en una base propia orientada a la región. A partir de esos datos, el sistema permite visualizar objetos en órbita, analizar reingresos sobre América Latina, observar series temporales, clasificar objetos por tipo y país de origen, y proyectar alertas de reentrada. También incluye una guía didáctica, un análisis del marco regulatorio, reportes trimestrales de sostenibilidad espacial y una red regional en desarrollo.
Lo más relevante del proyecto es que convierte información dispersa en una herramienta útil para la toma de decisiones. Los datos orbitales suelen aparecer en formatos distintos, con criterios de clasificación diferentes y sin una lectura territorial específica para América Latina. MIRA busca resolver ese problema integrando fuentes oficiales, aplicando modelos de trayectoria y presentando los resultados de forma comprensible. Para el seguimiento de basura espacial, no alcanza solo con saber qué objeto está en órbita. Hay que entender qué puede caer, cuándo podría hacerlo, qué nivel de incertidumbre existe y qué organismos deberían estar atentos.
Esta iniciativa es importante porque, si bien la mayoría de los objetos pequeños se desintegra durante la entrada a la atmósfera, no todos los casos tienen el mismo nivel de riesgo. Un reingreso requiere mayor seguimiento cuando combina trayectoria no controlada, gran masa y materiales capaces de soportar altas temperaturas. Entre los elementos que pueden llegar a la superficie se encuentran etapas de cohetes, satélites grandes, tanques de titanio, metales pesados y piezas de material compuesto. Aunque la probabilidad de daño a personas sigue siendo baja, el aumento de lanzamientos y de objetos en órbita vuelve necesario mejorar el monitoreo, comunicar la incertidumbre con precisión y contar con protocolos de actuación.

La dimensión jurídica y de política pública
La basura espacial no es solo un problema técnico, sino que involucra responsabilidades internacionales, identificación de objetos, coordinación entre Estados y capacidad de respuesta en territorio. Por eso la participación conjunta de Ingeniería y Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP resulta central. La plataforma apunta a que la región no dependa únicamente de datos producidos en otras latitudes, sino que pueda construir evidencia propia y analizar las implicancias de cada evento desde sus necesidades concretas.
El equipo está dirigido por Juan Cruz González Allonca, director general del Proyecto MIRA y del CIEE, y por Rubén Pesoa, director del proyecto. También participaron Ana Laura Cozzarin en investigación, y Franco Agatiello, Jeremías Tapia Troncoso y Emanuel Acosta en desarrollo. La iniciativa recibió apoyo institucional de la UNLP, de las autoridades de las facultades involucradas y del Centro de Identificación Aeroespacial de la Fuerza Aérea Argentina, que cuenta con experiencia en el seguimiento de estos fenómenos.
Con MIRA, la universidad pública argentina suma una capacidad estratégica en una agenda que crece junto con la expansión de la actividad espacial. El desafío ya no es observar la basura espacial como un fenómeno lejano, sino producir información técnica, regional y verificable para anticipar eventos, evaluar riesgos y actuar con evidencia cuando un objeto vuelva a entrar en la atmósfera.
Tal vez te interese: Dentro del Grupo de Cohetería Experimental de la UNLP: estudiantes de ingeniería aeroespacial diseñan, fabrican y lanzan sus propios cohetes











