Perú puso en marcha Perú Investiga 2026, el primer Congreso Internacional de Ciencia, Tecnología e Innovación orientado a visibilizar la investigación científica desarrollada en el país. El encuentro se realiza del 20 al 22 de mayo en Lima y busca reunir a investigadores, empresas, universidades y representantes del Estado en torno a un objetivo concreto: transformar conocimiento científico en soluciones aplicables. La iniciativa está organizada por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CONCYTEC) junto con el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú.

El congreso llega en un momento de crecimiento para el sistema científico peruano. Según CONCYTEC, el número de investigadores registrados en el RENACYT pasó de unos 3.000 en 2018 a más de 14.000 en 2026, mientras que la producción científica nacional se triplicó y superó las 11.000 publicaciones anuales. Sin embargo, el propio organismo advierte que todavía existe una brecha estructural importante. La inversión en investigación se ubica alrededor del 0,18% del PBI, un nivel que limita la capacidad del país para escalar desarrollos tecnológicos y llevarlos al sector productivo.
Perú Investiga 2026
Durante tres días, el congreso reúne conferencias magistrales, presentaciones de investigaciones, talleres especializados, pósters científicos y espacios de vinculación entre academia, industria y sector público. El programa contempla más de 70 investigadores, más de 50 pósters y más de 50 instituciones. Además, se centra en tres ejes temáticos principales: biodiversidad, salud ambiental y biotecnología; transición energética, materiales y tecnologías sostenibles; y nutrición, salud pública y seguridad alimentaria. También incluye un espacio de matchmaking para facilitar reuniones entre empresas, investigadores y universidades extranjeras, con foco en desafíos productivos concretos y capacidades científicas disponibles.
El objetivo del encuentro no es solo mostrar resultados de laboratorio, sino generar condiciones para que esos resultados puedan aplicarse. En esa línea, CONCYTEC presentó desarrollos financiados por PROCIENCIA, como qAIRa: Guardianes del aire, una plataforma que monitorea la calidad del aire en tiempo real mediante sensores de bajo costo e inteligencia artificial. Otros ejemplos son MoSARD, una herramienta para analizar el comportamiento de ríos durante eventos extremos como El Niño; y un robot humanoide para telemedicina, pensado para asistir la atención de pacientes con movilidad reducida. Estos casos muestran cómo la investigación puede derivar en soluciones vinculadas con ambiente, gestión de riesgos, salud y servicios públicos.
La apuesta de Perú se inscribe en una discusión más amplia en América Latina: cómo convertir la ciencia en desarrollo económico, capacidades industriales y políticas públicas. Países de la región enfrentan desafíos similares, desde la baja inversión en I+D hasta la dificultad para vincular universidades, empresas y Estado. En ese escenario, Perú Investiga 2026 funciona como una plataforma de articulación, pero también como una señal política. La ciencia no solo se mide por lo que publica, sino por su capacidad para responder a problemas concretos del territorio, la producción y la sociedad.
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