Un vínculo de dimensión política, cultural, industrial, histórica y hoy, además, futbolística. Argentina y Egipto son rivales esta tarde en la Copa del Mundo 2026, pero también están hermanados por la ciencia: a través del reactor nuclear ETRR-2, construido por INVAP en tierras árabes.

En 1992, la empresa argentina superó a pares de Francia y Canadá en una licitación global, adjudicándose la oportunidad de desarrollar la industria nuclear egipcia. El proceso de construcción se extendió por 6 años, finalizándose en 1998 y marcando un nuevo hito, no solo para INVAP, sino para la industria nacional.
La consolidación de INVAP en la industria nuclear global
Este reactor significó un nuevo éxito tanto para la empresa estatal como para el país. Tras la construcción de otro en Argelia, esta vez dejaría su huella en una industria que ya estaba desarrollándose en Egipto.
De esta manera, las industrias egipcias y argentinas se entrelazarían aún más, en un lazo político e histórico que se consolidó desde mediados del Siglo XX. El ingreso a un mercado grande y exigente como el de Medio Oriente fue un gran paso para la ciencia y la tecnología nuclear argentina.

Todo sobre el ETRR-2 de INVAP: el reactor nuclear desde Argentina en Egipto
El reactor fue planificado y ejecutado para la Autoridad de Energía Atómica de Egipto. En el periodo de 6 años que duró su construcción, logró su primera criticidad a fines de 1997, unos meses antes de su inauguración oficial. Su ubicación está en las afueras de El Cairo, y su capacidad es de 22 megavatios térmicos.
El objetivo es fomentar y desarrollar las investigaciones científicas con enfoques para producir radioisótopos destinados a implementarse en industrias egipcias como la agricultura, y también en la medicina.
ETRR-2 puede ser considerado como un hermano mayor de NUR, el reactor desarrollado en Argelia. El egipcio, además de ser más potente, escala a la categoría multipropósito y llega a producir neutrones para ensayos de materiales en investigaciones científicas en combustibles nucleares y terapias por captura neutrónica de boro.
Lo acompañan canales de irradiación y celdas calientes, junto a un bunker para experimentos. Sus sistemas tienen capacidad para realizar radiografías por neutrones para materiales, manejando diferentes equipos de testeo comunes en este tipo de trabajos.

¿Qué aporta este reactor a Egipto?
En los beneficios a la ciencia e investigación nacionales, el ETRR-2 significó un salto adelante en la medicina egipcia. Sus funciones permitieron complejizar diagnósticos de salud cardíacos y óseos, acompañando incluso tratamientos frente al cáncer. La complementación con la planta de radioisótopos dio la posibilidad de producir fármacos propios a partir de variantes de Yodo, Iridio y Molibdeno.
En el ámbito industrial, abrió la puerta a estudiar nuevos tipos de acero, aleaciones diferentes y combustibles nucleares. El fortalecimiento de la investigación química impactó positivamente con soluciones para áreas como defensa, energía y la aeroespacial.
De manera directa, sobre la industria nuclear egipcia, abrió puertas tanto al desarrollo de profesionales como de desarrollo de tecnologías propias. Nuevos ingenieros, físicos y/o operadores adquirieron capacidades en investigación nuclear. El conocimiento se implementó en pos de estudiar y validar nuevos modelos.
Los nuevos trabajos robustecieron el potencial de Egipto en su industria petrolera: soluciones de soldadura para oleoductos, control de calidad, esterilización de materiales y mediciones técnicas, entre otros. En la agroindustria, otra clave económica nacional, se trabajó sobre el control de plagas, la fertilización, crecimiento e irrigación de los cultivos a un nivel más eficiente.
INVAP en Egipto: una cooperación tecnológica a largo plazo y posicionamiento global
El éxito de la construcción del reactor y todos los beneficios que posicionaron a Egipto a la vanguardia nuclear en la región asentó un gran vínculo con INVAP y Argentina.
En los años subsiguientes, científicos e ingenieros siguieron trabajando en conjunto en el intercambio de conocimiento y nuevos desarrollos. Las nuevas plantas para el desarrollo del combustible nuclear y la de producción de radioisótopos son instalaciones más modernas, inauguradas en 2015. Así, los programas de cooperación no solo están vigentes, sino que han sido actualizados y reforzados. El éxito de INVAP en Egipto se consolidó como un salto adelante para esta empresa argentina.
La demostración de su potencial y trabajo le valió estos acuerdos a largo plazo y el posicionamiento en diferentes mercados. La compañía lleva más de tres décadas siendo una de las pocas en el mundo con la capacidad de exportar reactores de investigación completos.
Además, INVAP complementa exportaciones con el gran valor agregado de la transferencia de capacidades y conocimientos, cubriendo toda la cadena de estos procesos de construcción y operación de reactores.
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