Después de concretar el histórico sobrevuelo lunar del 6 de abril, la misión Artemisa II entró en la fase de regreso. La NASA confirmó que la nave Orión ya realizó su primera maniobra de corrección de trayectoria de regreso a la Tierra y que la tripulación comenzó una serie de ensayos de cara al reingreso y al amerizaje en el océano Pacífico.

El encendido de corrección se produjo el martes 7 de abril y duró unos 15 segundos. La maniobra, supervisada por Christina Koch y Jeremy Hansen, fue la primera de la secuencia de ajustes que refinan la trayectoria de regreso tras el paso por la Luna. Ese mismo día, además, la NASA confirmó que el buque USS John P. Murtha ya zarpó rumbo al punto de la recuperación de la cápsula en el Pacífico.
La transición al regreso empezó apenas horas después del sobrevuelo. Según la agencia, el 7 de abril Orión salió de la esfera de influencia lunar, es decir, de la región del espacio en la que la gravedad de la Luna domina sobre la de la Tierra. Y al momento de la actualización del 8 de abril, la nave ya se encontraba a 322.300 km de la Tierra y a 134.500 kilómetros de la Luna. Así, la misión ya dejó atrás el entorno lunar y regresa a casa.
El regreso a casa, con tareas aún por delante
En esta etapa, la NASA busca traer sana y salva a la primera tripulación del programa Artemisa. Pero también aprovechará para seguir recolectando datos útiles para futuras misiones. Uno de los ensayos más importantes es la evaluación del traje contra intolerancia ortostática, una prenda que ayuda a sostener la presión arterial y la circulación cuando el cuerpo vuelve a enfrentarse a la gravedad terrestre tras varios días en microgravedad. Los cuatro astronautas también continúan con su rutina de ejercicio a bordo mediante el sistema flywheel para preservar el estado físico durante el vuelo.
Otro punto importante del regreso es la operación manual de la nave. La tripulación debe volver a tomar el control de Orión para realizar una nueva demostración de pilotaje manual, utilizando la ventana de campo de visión de la cápsula para centrar un blanco designado y llevar al vehículo a una actitud “cola al Sol”. Esa orientación sirve tanto para seguir evaluando las cualidades de manejo y los sistemas de guía, navegación y control, como también para gestionar mejor la temperatura y la generación de energía a bordo.
Mientras tanto, el equipo de vuelo ya se enfoca en la recta final de la misión. A partir del jueves, los astronautas comenzarán a guardar equipamiento y reinstalar sus asientos para dejar la cabina lista para el reingreso. De hecho, la NASA decidió omitir una demostración prevista de despliegue de blindaje para priorizar la preparación interna de la cápsula. Si todo sigue sobre ruedas, Orión amerizará el viernes 10 de abril frente a la costa de San Diego a las 21:07 (hora de Argentina).
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