Las Fuerzas de Asalto Aéreo de Ucrania empezaron a probar exoesqueletos de asistencia para tareas de logística y posiciones de combate en el frente de Pokrovsk. El objetivo sería bajar la fatiga del personal que mueve munición pesada y sostener el ritmo operativo durante más tiempo. Según el 7º Cuerpo de Reacción Rápida, los equipos ya fueron entregados y están siendo utilizados por la 147ª Brigada de Artillería.

El sistema no se parece a una “armadura” integral ni a un traje militar cerrado, sino a un exoesqueleto de miembros inferiores con estructura externa rígida, articulaciones en muslos y rodillas, y accionamiento eléctrico por batería. En la práctica, está pensado para asistir la marcha y la carga repetitiva de peso. Esto es particularmente útil en artillería, donde los servidores deben mover entre 15 y 30 proyectiles por día, con municiones de alrededor de 50 kilos por unidad, según explicó el coronel Vitalii Serdiuk, jefe del componente de misiles y artillería del cuerpo.
Los parámetros difundidos por las fuentes ucranianas son llamativos para un dispositivo tan liviano. El cuerpo asegura que el exoesqueleto puede reducir la carga muscular hasta un 30%, asistir desplazamientos de hasta 20 km/h y ofrecer un alcance de alrededor de 17 km por carga. También indicó que pesa unos 2 kg, trabaja con asistencia adaptativa en tiempo real y dispone de unos 10 modos inteligentes de operación. Ukrainska Pravda agregó que el sistema puede utilizarse sin aplicación móvil, aunque la app habilita ajustes finos, como activar el modo de IA o modificar la potencia de asistencia.
Ucrania con presuntos exoesqueletos Hypershell
Por prestaciones y formato, todo indica que los equipos ensayados corresponden a la familia Hypershell X, una línea comercial de exoesqueletos de uso civil orientada originalmente a trekking, trabajo físico y movilidad personal. La coincidencia más fuerte aparece con el Hypershell X Pro: la marca publica para ese modelo 800 W de potencia pico, 17,5 km de autonomía, 10 modos inteligentes y 2 kg de peso, una ficha que encaja casi exactamente con los datos divulgados por las fuentes ucranianas. Esa identificación, de todos modos, debe leerse como una inferencia técnica basada en especificaciones abiertas y no como una confirmación oficial.

El exoesqueleto puede mejorar el traslado de munición, la movilidad con carga y la resistencia física en tareas repetitivas, pero no reemplaza un sistema militar endurecido ni convierte al operador en un infante mecanizado. Su valor está en bajar el costo físico de trabajos que erosionan el rendimiento de una unidad y en hacerlo con un equipo relativamente barato, liviano y fácil de incorporar frente a programas militares tradicionales mucho más costosos y lentos.
El ensayo también encaja con la línea que viene siguiendo el 7º Cuerpo bajo la idea de “techno-air assault”, una doctrina que busca aliviar esfuerzo humano extremo con soluciones tecnológicas de rápida integración. EFE informó que el despliegue comenzó después de pruebas exitosas en combate y que el objetivo es acelerar tareas y reducir el agotamiento. En ese marco, el exoesqueleto aparece como una pieza más dentro de un ecosistema de innovación táctica donde Ucrania viene mezclando software, robótica, electrónica de consumo y adaptación de campo para cerrar brechas de tiempo y costo.
Te puede interesar: Ucrania ataca con drones Sheskharis, una de las principales terminales petroleras de Rusia en el Mar Negro












