Shield AI y GE Aerospace encendieron por primera vez el motor F110 integrado con una tobera vectorial AVEN destinada al X-BAT, una aeronave de combate no tripulada capaz de despegar verticalmente y operar sin pistas. Es la primera campaña de pruebas completamente integrada de esta tecnología desde la década de 1990.
Shield AI y GE Aerospace completaron en Estados Unidos una prueba decisiva para el desarrollo del X-BAT, el nuevo avión de combate autónomo diseñado para despegar y aterrizar verticalmente desde buques, islas y posiciones remotas.
Las compañías consiguieron encender y operar un motor F110-GE-129E equipado con la tobera de empuje vectorial AVEN, cuya capacidad para orientar rápidamente el flujo de gases permitirá que la aeronave pueda elevarse, mantenerse controlada y aterrizar sin utilizar una pista convencional.
La prueba, realizada en las instalaciones que GE Aerospace posee en Peebles, Ohio, constituye la primera campaña completamente integrada de este tipo desde los años 90. Durante los ensayos, los equipos conectaron el motor, la tobera, los controles y los diferentes sistemas de la planta propulsora para ejecutar movimientos coordinados y verificar su funcionamiento conjunto.
Una tecnología de los años 90 adaptada al nuevo caza autónomo
La tobera AVEN (Axisymmetric Vectoring Exhaust Nozzle) permite modificar la dirección del empuje generado por el motor. Esa capacidad no solo incrementa la maniobrabilidad durante el vuelo horizontal, sino que resulta indispensable para controlar una aeronave durante un despegue o aterrizaje vertical.
La tecnología había sido desarrollada originalmente para un programa experimental de vectorización multidireccional del empuje que fue probado sobre un avión de combate F-16 durante la década de 1990.
En aquella etapa, el sistema acumuló 73 horas de ensayos terrestres y 135 horas de vuelo, repartidas en 95 salidas. Shield AI y GE Aerospace recuperaron ahora el equipamiento, lo reacondicionaron y volvieron a ponerlo en funcionamiento como parte del programa X-BAT.
Sin embargo, su utilización en el nuevo avión presenta exigencias diferentes. Durante el vuelo vertical, la tobera debe cambiar de orientación rápidamente para conservar la estabilidad y controlar la posición de la aeronave, una tarea que no formaba parte de los requerimientos originales del programa desarrollado sobre el F-16.
El éxito del encendido integrado permite avanzar hacia la próxima fase de pruebas terrestres y, posteriormente, hacia la instalación del sistema propulsor en el primer prototipo del X-BAT.
Cómo será el X-BAT de Shield AI
Presentado públicamente en octubre de 2025, el X-BAT es un avión de ataque no tripulado de largo alcance concebido para operar en espacios aéreos disputados y desde lugares donde no existan pistas, hangares ni grandes estructuras logísticas.
La aeronave podrá desplegarse desde buques, pequeñas islas o posiciones terrestres remotas, reduciendo su dependencia de las bases aéreas tradicionales. Shield AI sostiene que hasta tres X-BAT podrían ocupar sobre la cubierta de un buque el espacio utilizado por un solo caza o helicóptero convencional.
Su planta propulsora estará basada en el F110-GE-129E, una variante de la familia de motores utilizada por aeronaves como el F-16. Según GE Aerospace, la familia F110 acumula más de 11 millones de horas de vuelo y lleva cuatro décadas de producción y modernización continua.
El X-BAT contará con un radio de combate estimado en 1.000 millas náuticas —unos 1.852 kilómetros— y un alcance superior a las 2.000 millas náuticas con su carga de misión. La compañía busca combinar esa autonomía con capacidad de despegue vertical, una característica poco habitual entre los drones de combate de tamaño comparable.
Además, dispondrá de bodegas internas similares en tamaño a las del F-35, preparadas para transportar armamento de hasta 2.000 libras, aproximadamente 907 kilogramos, en cada compartimiento.
También generará alrededor de 80 kilovatios de energía eléctrica para alimentar radares, sensores, equipos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como sistemas de guerra electrónica. Esa capacidad le permitiría actuar como plataforma de ataque, reconocimiento o interferencia electrónica.
Un avión de combate pilotado por inteligencia artificial
El control del X-BAT estará basado en Hivemind, el sistema de autonomía desarrollado por Shield AI para que aeronaves no tripuladas puedan ejecutar misiones incluso cuando las comunicaciones sean limitadas, degradadas o completamente interrumpidas.
La compañía afirma que el avión podrá operar independientemente, coordinarse con otros drones o integrarse en formaciones junto a cazas tripulados. De esta manera, podría ingresar primero en zonas protegidas por defensas antiaéreas, transportar armamento adicional, localizar objetivos o funcionar como plataforma de guerra electrónica.
El concepto responde a uno de los principales problemas que enfrentan actualmente las fuerzas aéreas: la vulnerabilidad de sus grandes bases y pistas frente a misiles balísticos, misiles de crucero y ataques con drones.
Una aeronave capaz de despegar verticalmente puede dispersarse en numerosos puntos, dificultando su localización y reduciendo la posibilidad de que un ataque contra una única base deje fuera de servicio a una parte importante de la fuerza aérea.
Tras completar el encendido integrado del motor y la tobera AVEN, Shield AI prevé comenzar las pruebas de vuelo del X-BAT durante 2026. El próximo desafío será demostrar que una tecnología desarrollada originalmente para mejorar la maniobrabilidad de un F-16 puede sostener y controlar verticalmente a un avión de combate autónomo de largo alcance.
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