Los astronautas de la NASA reparan en una caminata espacial el brazo robótico Canadarm 2 de la Estación Espacial Internacional

Imagen del mantenimiento del sistema robótico Canadarm2 en la ISS. Crédito: NASA.

Imagen del mantenimiento del sistema robótico Canadarm2 en la ISS. Crédito: NASA.

Los astronautas de la NASA Chris Williams y Jessica Meir han iniciado una actividad extravehicular programada para sustituir una de las articulaciones del extremo del brazo robótico Canadarm2 de la Estación Espacial Internacional (ISS). La operación, que comenzó formalmente a las 8:20 a.m. EDT, busca solucionar una anomalía registrada el pasado 27 de mayo durante los movimientos habituales del sistema mecánico.

Los astronautas de la NASA Chris Williams y Jessica Meir son fotografiados entrenando para una caminata espacial con sus trajes espaciales en el Laboratorio de Flotabilidad Neutra de la NASA en Houston, Texas. Crédito: NASA.

El sistema Canadarm2 y la sustitución de la junta mecánica

El componente central de esta reparación es el Canadarm2, oficialmente conocido como el Sistema de Manipulador Remoto de la Estación Espacial (SSRMS). Este brazo robótico de fabricación canadiense tiene una longitud de 17.6 metros y cuenta con siete articulaciones motorizadas que le permiten replicar los movimientos de un brazo humano. La pieza específica que presentó el fallo de funcionamiento es una de las juntas de la muñeca del dispositivo, un elemento crítico para la rotación fina y el posicionamiento preciso de las cargas útiles en el exterior del complejo orbital.

La sustitución de esta junta implica desensamblar el módulo mecánico dañado y reemplazarlo por un repuesto almacenado en las plataformas de carga externas de la estación. Este tipo de operaciones requiere herramientas de torsión calibradas para el entorno de microgravedad y un manejo extremadamente cuidadoso de los conectores eléctricos y de datos de la articulación. El restablecimiento de esta pieza es fundamental para que el Canadarm2 recupere su capacidad operativa completa, necesaria para el acoplamiento de naves de suministro y el movimiento de experimentos científicos.

Protocolos de identificación y seguridad en actividades extravehiculares

Para la ejecución de esta caminata espacial, los astronautas utilizan trajes de Unidad de Movilidad Extravehicular (EMU), que actúan como vehículos espaciales autónomos protegiéndolos del vacío y las fluctuaciones extremas de temperatura. Con el fin de facilitar la identificación visual desde las cámaras de la estación y el centro de control en Houston, los trajes presentan marcas distintivas. El astronauta Chris Williams ejerce el rol de miembro de tripulación 1 (EV1) y porta las tradicionales líneas rojas en las piernas de su traje, mientras que Jessica Meir actúa como miembro de tripulación 2 (EV2) utilizando un traje completamente blanco y sin marcas.

El plan de trabajo está cronometrado minuciosamente para no exceder las capacidades de soporte vital de las EMU, que proporcionan oxígeno, control térmico y eliminación de dióxido de carbono por un máximo aproximado de siete a ocho horas. Los astronautas permanecen asegurados en todo momento mediante líneas de vida de acero y sujeciones magnéticas a la estructura de la Estación Espacial Internacional. Además, antes de salir de la esclusa de aire Quest, realizaron un protocolo de descompresión previo para eliminar el nitrógeno de la sangre y prevenir el síndrome de descompresión.

El astronauta de la NASA y comandante de la Expedición 63 es fotografiado con su traje espacial estadounidense a medio introducir en la sección de bloqueo de la esclusa de aire Quest, durante una caminata espacial para reemplazar baterías en la estructura del armazón Starboard-6 de la Estación Espacial Internacional. Crédito: NASA.

Cobertura e infraestructura de transmisión de datos en tiempo real

La gestión de una actividad extravehicular demanda una infraestructura de telecomunicaciones robusta para transmitir telemetría, audio y video de alta definición en tiempo real. Las señales emitidas desde los cascos de Chris Williams y Jessica Meir viajan a través de la red de Satélites de Seguimiento y Retransmisión de Datos (TDRS) de la NASA en órbita geoestacionaria. Esta red permite una conectividad casi continua entre la estación espacial y las estaciones terrestres, minimizando las zonas de silencio de radio mientras el complejo orbita la Tierra a unos 28,000 kilómetros por hora.

El flujo de datos técnicos y visuales no solo se utiliza de manera interna para el monitoreo de los sistemas biométricos y de soporte vital por parte de los directores de vuelo. La agencia espacial distribuye esta señal pública mediante su plataforma oficial de streaming y diversos servicios globales de distribución digital para el análisis de la comunidad científica y el seguimiento de la opinión pública. El monitoreo técnico continuo del estado de las herramientas y de la fatiga de los astronautas es clave para determinar si la instalación de la nueva junta del Canadarm2 concluye dentro de los márgenes de tiempo establecidos.

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