El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil (MCTI) y el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) han oficializado la apertura de la Convocatoria Universal 2026, una iniciativa estratégica orientada a financiar proyectos de investigación en todas las áreas del conocimiento. Con una inversión total de R$ 300 millones, este programa busca transformar las ideas surgidas en laboratorios públicos y universidades en soluciones concretas para sectores clave como la salud, la agricultura y la transición energética. La recepción de propuestas permanecerá abierta hasta el 3 de agosto, consolidando el esfuerzo estatal por descentralizar el desarrollo científico y fortalecer la infraestructura tecnológica del país.

Distribución presupuestaria y descentralización regional
La financiación de esta tercera edición en un período de cuatro años, un ritmo de continuidad que no se registraba desde 2014, cuenta con un modelo de financiamiento mixto. El Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT) aportará R$ 200 millones, los cuales serán administrados directamente por el MCTI, mientras que los R$ 100 millones restantes provendrán del presupuesto interno del CNPq. Esta inyección de capital busca recuperar la capacidad operativa de las instituciones científicas tras períodos de irregularidad presupuestaria.
Un aspecto técnico central de la convocatoria es la aplicación de un criterio de equidad geográfica en la distribución de los fondos. Las bases del programa estipulan que un mínimo del 30% de los recursos totales se asignará de manera exclusiva a proyectos cuyas instituciones ejecutoras se ubiquen en las regiones Norte, Nordeste o Centro-Oeste. Esta medida de discriminación positiva busca mitigar las asimetrías históricas en el ecosistema de investigación brasileño, garantizando que los polos científicos emergentes cuenten con el capital necesario para equipamiento e infraestructura de vanguardia.
Segmentación técnica de las categorías de investigación
Para optimizar la asignación de recursos, el CNPq estructuró la convocatoria en tres niveles diferenciados según el perfil del investigador principal y la naturaleza de su vínculo institucional. Las Categorías A y B están orientadas a doctores que hayan obtenido su título después de enero de 2016; la Categoría A (con un presupuesto de R$ 75 millones del FNDCT) atiende a científicos sin contrato permanente, permitiendo un tope de R$ 243.520,00 por propuesta, mientras que la Categoría B (dotada con R$ 125 millones del FNDCT) financia con hasta R$ 200.000,00 a grupos liderados por investigadores recién integrados a la planta laboral de las instituciones.
Por su parte, la Categoría C se enfoca de manera exclusiva en el fortalecimiento de grupos consolidados de alta trayectoria, dirigidos por profesionales que obtuvieron su doctorado antes de diciembre de 2015 y poseen contratos estatutarios estables. Esta línea dispone de R$ 100 millones del presupuesto propio del CNPq, otorgando hasta R$ 250.000,00 por proyecto. Desde el punto de vista del diseño de redes de colaboración, cada propuesta de la Categoría C tiene la exigencia técnica de integrar a un mínimo de cinco doctores pertenecientes al menos a dos instituciones nacionales de ciencia y tecnología diferentes, promoviendo el trabajo interdisciplinario y la transferencia horizontal de conocimiento.
Cronograma de evaluación y políticas de capital humano de la Convocatoria Universal 2026
El proceso técnico de postulación y seguimiento se gestionará de manera digital a través de la Plataforma Integrada Carlos Chagas, fijando el límite de entrega para el 3 de agosto a las 23:59 hora de Brasilia. El cronograma oficial establece que los resultados preliminares se publicarán el 3 de noviembre, abriendo un periodo para la presentación de recursos que concluirá el 13 de noviembre. La divulgación de las decisiones finales y la adjudicación formal de los subsidios están programadas para el 4 de diciembre, permitiendo a los comités evaluadores analizar la viabilidad financiera, la coherencia de los cronogramas y la trayectoria de los solicitantes.

Además del financiamiento de gastos operativos y de capital, la convocatoria actúa como una herramienta para la formación de recursos humanos cualificados. Todas las líneas de investigación facultan la inclusión de becas para Iniciación Científica, Iniciación Tecnológica e Industrial o Apoyo Técnico, insertando a estudiantes de grado en la dinámica de los laboratorios. En el caso específico de la Categoría A, el diseño contempla una ventana de inserción profesional que permite al coordinador solicitar una beca postdoctoral (junior o senior), indexando el beneficio al tiempo transcurrido desde la obtención de su grado académico.
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