El sector aeroespacial argentino está viviendo una transformación histórica gracias al impulso de la inversión privada y el desarrollo de lanzadores ligeros. Empresas como TLON Space, VENG y Epic Aerospace lideran esta carrera tecnológica desde el Cono Sur. Históricamente dependiente de los proyectos estatales, el país cuenta ahora con un ecosistema de startups que buscan posicionarse en el competitivo mercado global de puesta en órbita de microsatélites.
TLON Space y el ultraligero Aventura
TLON Space se destaca en el ecosistema regional por el desarrollo de su vehículo lanzador Aventura I, diseñado específicamente para el segmento de los de nanosatélites y CubeSats. Con una estructura altamente eficiente, este cohete busca ofrecer un servicio de “remis espacial” para cargas útiles de hasta 25 kilogramos, permitiendo a los clientes elegir la órbita exacta sin depender de lanzamientos compartidos en cohetes de gran porte. La compañía ya ha realizado pruebas de vuelo suborbitales clave para validar sus sistemas de aviónica y propulsión líquida ecofriendly.
El aspecto más disruptivo de TLON Space es su modelo operativo móvil e independiente de grandes infraestructuras tradicionales. El sistema de lanzamiento del Aventura no requiere de una base fija con torres de hormigón, sino que utiliza una plataforma móvil que puede desplegarse rápidamente en zonas costeras. Esta flexibilidad logística, sumada a una frecuencia de lanzamiento proyectada que aspira a ser semanal, reduce drásticamente los costos operativos y redefine el acceso al espacio para universidades y startups tecnológicas de todo el mundo.

VENG y el legado del Tronador
VENG (Vehículo de Emplazamiento Nueva Generación) es la empresa de capital público y privado que opera como el brazo comercial e industrial de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Su proyecto insignia es el desarrollo de la familia de lanzadores Tronador, diseñados para colocar satélites de hasta 750 kilogramos en órbitas polares bajas. A diferencia de las startups puramente privadas, VENG capitaliza décadas de infraestructura científica estatal, incluyendo el acceso al Centro Espacial Punta Indio.
Desde el punto de vista técnico, VENG domina la tecnología de propulsión líquida basada en la combinación de hidracina y ácido nítrico, así como el desarrollo de componentes avanzados en fibra de carbono para las estructuras de los tanques de combustible. Además de su rol como desarrollador de vehículos, la empresa es un pilar de servicios tecnológicos globales, encargándose de la operación y el procesamiento de los datos de la constelación de satélites de radar SAOCOM. Esto la convierte en el socio estratégico ideal para proveer soporte de ingeniería a los nuevos actores privados del sector.

Epic Aerospace y los remolcadores espaciales
Epic Aerospace aborda el desafío del acceso al espacio desde una perspectiva complementaria: la logística de última milla mediante remolcadores espaciales (space tugs). Su propuesta principal se basa en plataformas de transporte orbital que reciben los satélites una vez que el lanzador principal los libera, encargándose de moverlos de forma precisa hacia sus órbitas definitivas. Esta tecnología optimiza el uso de los cohetes convencionales y permite extender la vida útil de los satélites al ahorrarles el gasto de combustible inicial.
Chimera LEO 1 es el primer vehículo de transferencia orbital (OTV) o “remolcador espacial” de la startup argentina Epic Aerospace, lanzado en enero de 2023 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX (misión Transporter-6). Con un peso en seco de 145 kg, este módulo está diseñado para alojar nanosatélites y CubeSats de terceros, con una carga útil máxima de 120 kg, y utilizar su propio sistema de propulsión química no tóxica para trasladarlos con precisión milimétrica hasta sus órbitas definitivas. La misión validó con éxito su aviónica, motores en el vacío y una metodología de fabricación iterativa de bajo costo, sentando las bases tecnológicas para la evolución de la empresa hacia misiones geoestacionarias y translunares con el posterior lanzamiento del Chimera GEO 1.

Técnicamente, las plataformas de Epic Aerospace se diferencian por utilizar sistemas de propulsión propios basados en propelentes no tóxicos de bajo costo, diseñados para realizar múltiples encendidos en el vacío. La startup adopta una filosofía de desarrollo rápido y fabricación iterativa inspirada en Silicon Valley, lo que les permite diseñar, testear y construir prototipos en fracciones del tiempo de la industria tradicional. Su enfoque está fuertemente orientado a resolver el cuello de botella que sufren las constelaciones de satélites de telecomunicaciones y observación de la Tierra al buscar órbitas muy específicas.
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