La NASA ya le puso nueva fecha al próximo gran paso de su programa lunar. Tras completar este 12 de marzo la revisión de preparación para el vuelo, la agencia definió el 19 de marzo para trasladar el cohete SLS (Space Launch System) y la nave Orión a la plataforma 39B. Y, aún más importante, prevé un nuevo intento de despegue el 1 de abril, siempre que se terminen los trabajos pendientes. En ese vuelo también viajará ATENEA, el CubeSat argentino que formará parte de la carga secundaria internacional de Artemisa II.

La actualización llega después de varias semanas de ajustes y contratiempos. En febrero, un ensayo general con carga de propelentes se vió interrumpido por una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz de servicio del lanzador. Días después, tras otra prueba del 21 de febrero, la NASA detectó un problema en el flujo de helio hacia la etapa superior y decidió devolver el vehículo al Vehicle Assembly Building (VAB), el enorme edificio de ensamblaje de Kennedy, para corregirlo antes de volver a la rampa.
Los trabajos en el edificio de integración
Dentro del VAB, los técnicos inspeccionaron el sistema y encontraron que un sello en el quick disconnect, la conexión por donde pasa el helio desde tierra hacia el cohete, estaba obstruyendo el conducto. La pieza se desmontó, rearmó y luego sometió a pruebas con caudal reducido para verificar que la reparación funcionara. En paralelo, los equipos también reemplazaron baterías del sistema de terminación de vuelo, de la etapa superior, de la etapa central y de los propulsores sólidos. Además, también cargaron baterías del sistema de aborto de Orión. Finalmente, avanzaron sobre el cambio de un sello en la línea de oxígeno líquido de la etapa central.

Una misión clave, que también tiene objetivos secundarios
Artemisa II será la primera misión tripulada del programa Artemisa. Su objetivo es enviar a cuatro astronautas en un viaje de aproximadamente diez días alrededor de nuestro satélite natural y traerlos de regreso a la Tierra. Si todo sale bien, servirá para validar el sistema lunar completo de la NASA con tripulación. Así, dejará preparado el camino para las próximas misiones lunares, en lo que será además el primer sobrevuelo tripulado de la Luna en más de medio siglo.
En ese marco, ATENEA le suma una dimensión argentina a una misión de escala global. El pequeño satélite de la CONAE será liberado en órbita alta alrededor de la Tierra, a unos 70.000 km de altitud. Tendrá la tarea de medir dosis de radiación con distintos métodos de blindaje, estudiar el espectro de radiación terrestre, recolectar datos GPS y validar comunicaciones de largo alcance. Mientras Orión buscará reabrir la ruta humana hacia la Luna, ATENEA aportará datos útiles para diseñar mejor las misiones del futuro.
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