Esta semana, NASA adelantó un ensayo crítico del cohete Space Launch System (SLS) de la misión tripulada Artemisa II, para acelerar su cronograma hacia la Luna. Ahora, la agencia apunta a completar el wet dress rehearsal el sábado 31 de enero, con una posibilidad de lanzamiento tan pronto como el 6 de febrero.
Previamente, la administración estadounidense había establecido una ventana para realizar esta prueba que se extendía hasta el 2 de febrero. Sin embargo, el nuevo objetivo es dejar al cohete listo para maximizar las posibilidades de un lanzamiento en febrero.

¿Qué es el wet dress rehearsal?
El wet dress rehearsal es un simulacro completo de lanzamiento con carga real de propelentes criogénicos. En el tramo más crítico, el sábado, los equipos comenzarán a cargar las dos etapas principales del SLS con más de 2,65 millones de litros de oxígeno y hidrógeno líquidos. Una vez cargado, el conjunto alcanza un peso del orden de 2,6 millones de kg.
El objetivo operativo de la prueba avanzar en el conteo de la misión hasta llegar a T-33 segundos. En ese punto, en un lanzamiento real, el control pasa a la computadora del cohete para el monitoreo automático final. Luego, el equipo reinicia el conteo a T-10 minutos y lo ejecuta otra vez, incluyendo pasadas y pausas deliberadas para practicar procedimientos de hold, reanudación y reciclado del reloj.
El SLS y la cápsula Orion llegaron a la Plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy el 17 de enero, luego del traslado desde el Vehicle Assembly Building (VAB). Desde entonces, los equipos vienen integrando el lanzador con la infraestructura de tierra y cerrando el tramo final de verificaciones previas a esta prueba de carga.

Una premisa común para los vuelos tripulados: la seguridad está primero
Sin embargo, hay un factor externo que puede complicar el calendario: el frío. Para el fin de semana se esperan temperaturas inusuales para la costa de Florida. Por ahora, NASA ya indicó que está tomando medidas para mantener condiciones ambientales adecuadas en la cápsula Orión y en elementos del SLS. El clima, y más el frío, es un factor fundamental en los lanzamientos espaciales. En el accidente del transbordador Challenger, que ocurrió en 1986, las bajas temperaturas afectaron el desempeño de sellos tipo O-ring en los boosters sólidos. El resultado, ya sabemos, fue la explosión completa del sistema y el deceso de las siete personas a bordo.
Mientras tanto, NASA sigue insistiendo en que la prioridad es la seguridad de la tripulación. En los preparativos se detectó y corrigió un problema en el sistema de evacuación de emergencia de la plataforma de lanzamiento, las canastas que bajan por tirolesa desde la torre.
Por su parte, la tripulación ya entró en cuarentena previa a la misión. Artemisa II volará con Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto, y Christina Koch y Jeremy Hansen como especialistas de misión.
¿Qué sigue después del wet dress rehearsal?
Del ensayo se obtienen datos y, de ser necesario, tareas correctivas. Luego, con eso resuelto, llega la cuenta regresiva: se configura el sistema de lanzamiento y la rampa para el vuelo, y se repite el flujo operativo que culmina en el despegue. En el caso del SLS, ese proceso lleva unos dos días.
En esa recta final, se cierran los constraints —las condiciones técnicas y operativas que deben cumplirse sí o sí para autorizar el despegue—, y se completan las revisiones de preparación. Después llega el go/no-go, una ronda de chequeos en la que cada equipo (cohete, Orión, rampa, seguridad, rango, meteorología y trayectoria) confirma si está en condiciones de seguir. Si todo queda habilitado, y la ventana de lanzamiento junto con el clima acompañan, el cohete despega. Para ello, la primera posibilidad de lanzamiento será tan pronto como el 6 de febrero, con varias oportunidades hasta abirl, en caso de que los sistemas o el clima no acompañen.
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