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De cara a las misiones de exploración lunar que se llevarán a cabo en los próximos años, uno de los lanzamientos más esperados es el de la nave espacial Peregrine, de Astrbotic, que debutará en 2024.

Peregrine fue desarrollado por Astrobotic en el marco de la iniciativa Commercial Lunar Payload Service (CLPS) de la NASA. Por su parte, Airbus fue responsable del diseño, dimensionamiento, diseño, fabricación y calificación del sistema de aterrizaje.

La nave cuenta con cuatro patas que absorberán el impacto y estabilizarán a Peregrine para permitir el aterrizaje seguro en la Luna.

Pero el trabajo de Airbus no termina aquí, ya que la empresa también ha diseñado y probado el sistema de aterrizaje de la próxima nave espacial de Astrobotic, Griffin.

Los ingenieros de Airbus llevaron a cabo la predicción del éxito del aterrizaje, la cinemática, el diseño mecánico y el análisis de carga, así como el diseño y fabricación de los sensores de aterrizaje.

El GRIFFIN LANDER

Tras la prueba, los numerosos datos recopilados se utilizaron para correlacionar los modelos para la simulación multicuerpo: “Estos modelos nos permitirán simular una gran cantidad de casos de aterrizaje, incluso más allá de lo que se puede demostrar con seguridad en un laboratorio”, dijo Torsten Vogel, líder del equipo de Misiones Robóticas y Futuras de Airbus en Bremen, Alemania.

“Con estos datos podemos respaldar analíticamente la calificación del mecanismo mediante pruebas. Estos datos también se evaluarán estadísticamente para proporcionar probabilidades de éxito del aterrizaje para diferentes características del lugar de aterrizaje, teniendo en cuenta rocas, pequeños cráteres y pendientes”, agregó.

Griffin está diseñado para entregar hasta 625 kilogramos a la superficie lunar y sobrevivir durante 14 días. Completamente cargado pesa más de 6.000 kilogramos, lo que lo convierte en el módulo de aterrizaje lunar más grande desde el programa Apolo.

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