La nave espacial rusa Luna-25 continúa acercándose a su objetivo: este miércoles, el módulo de aterrizaje entró en la órbita de la Luna, un gran paso de cara a lo que será su posible aterrizaje en el polo sur del satélite natural.

Luna-25, la primera misión de Rusia hacia la Luna desde 1976, despegó el pasado viernes y, tras cinco días y casi diez horas de travesía, logró ingresar en la órbita lunar.

La maniobra de ralentización, en la que participaron dos de los motores de la nave, se prolongó por un tiempo de un poco más de cinco minutos. Según Roscosmos, todos los sistemas de la sonda funcionan con normalidad, incluidas las comunicaciones con la Tierra.

Ahora la nave debe encontrar la órbita correcta, girar alrededor de la Luna y alunizar el próximo 21 de agosto en el norte del cráter Boguslawski en una zona con un relieve accidentado y condiciones adversas.

Créditos: Roscosmos

Si la misión es exitosa, Luna-25 alunizará dos días antes que la sonda india Chandrayaan-3, que fue lanzada el 14 de julio. Ambos países buscan convertirse en el primero en aterrizar en esa región de la Luna en donde se cree que hay agua congelada.

La misión rusa también tiene como objetivo desarrollar la tecnología de alunizaje, tomar muestras de la superficie, estudiar la capa superior del regolito lunar, desde su relieve hasta su composición y solidez, y analizar su exósfera.

El director general de Roscosmos, Yuri Borísov, también informó que el módulo de aterrizaje automático Luna-26 será lanzado en 2027, la misión Luna-27 volará en 2028 y el módulo Luna-28 despegará después de 2030.

Tal vez te interese: Luna-25 envió sus primeras imágenes

1 COMENTARIO

Deja un comentario