En las afueras de la ciudad de Sao Luis, capital del estado de Maranhão, Brasil, se encuentra el pequeño pueblo de Alcântara. Lo que separa a ambos puntos, una bahía, funcionó como una barrera natural para el desarrollo demográfico. De esta manera, cimentó las condiciones ideales para que en 1983 fuera creado el Centro de Lanzamiento de Alcântara (CLA).

Otro punto clave para la elección del lugar fue, además, la cercanía a hacia línea del Ecuador, situándose apenas poco más de dos grados al sur de la misma. Hace más de 40 años, entonces, comenzó el desarrollo de “la ventana brasileña al espacio”.
La relación de Brasil con el espacio, que comenzó en el contexto de la Guerra Fría, fue creciendo lentamente, con el Centro de Lanzamientos de Alcântara y la base Barrera do Inferno, ubicada en el estado de Rio Grande do Norte a 1100 kilómetros una de la otra.

Los primeros hitos del Centro de Lanzamiento de Alcântara y sus dificultades
Tras años de avances moderados en su década de nacimiento, el Centro concretaría como primer hito en 1993 el exitoso vuelo de un cohete VS-40. Después de ello, las operaciones subsiguientes, llamadas Brasil y Almenara y ejecutadas a finales de los ’90 encontrarían un fin repentino.


En agosto de 2003, un accidente crítico paralizó todo: el incendio y explosión de un cohete en su plataforma de lanzamiento atraparía a 21 ingenieros y marcaría el fin de la Operación Sao Luis y el cierre transitorio del Centro de Lanzamiento de Alcântara por varios años. Con todo lo que significó esta tragedia en términos humanos, de conocimiento y legales, el CLA disminuiría considerablemente sus actividades.
Más adelante, en 2019, una medida clave puso a Alcântara de pie nuevamente. La firma de un Acuerdo de Salvaguarda Tecnológica (AST) con Estados Unidos permitiría el uso de tecnología estadounidense en el Centro, abriendo las puertas a recibir lanzamientos externos. A partir de ese momento, tanto la industria espacial brasileña como el CLA entraron en un periodo de crecimiento constante. La colaboración entre los especialistas del Centro, el desarrollo del Estado y el trabajo conjunto con la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), fue fundamental para erigir hoy al Centro de Lanzamientos de Alcântara como más importante del Mercosur y Sudamérica.

La reinvención del Centro y su crecimiento sostenido
En 2022, la empresa surcoreana Innospace sería una de las pioneras en invertir en el Centro para utilizar el espacio en sus propios desarrollos. Mientras diversos lanzamientos de bandera brasileña alcanzaron el éxito, el desarrollo del Centro fue creciendo en infraestructura, conocimiento y personal.
Para 2023, Innospace ya lograría lanzar exitosamente Astrolábio, un satélite de órbita baja, desde el Centro de Lanzamientos de Alcântara. Luego, replicaría en diciembre de 2025 el lanzamiento del cohete HANBIT, graficando el crecimiento de este vínculo y del potencial del CLA.


En el medio, durante 2024, se sanciona una ley espacial que da un marco regulatorio a todas las actividades espaciales desde Brasil. Este fue otro factor fundamental para potenciar las condiciones comerciales del Centro de Lanzamiento de Alcântara. Este ordenamiento permitió sentar bases para un crecimiento del comercio espacial y amplió enormemente las oportunidades para el CLA.
Así, tras varias décadas de avances progresivos y un freno importante por el accidente, los últimos años marcaron un ascenso meteórico del Centro y la industria espacial brasileña. A día de hoy, se trata de un punto importante de relación entre la región y el espacio, como también de un foco socioeconómico clave.

Economía, crecimiento y potencial: el futuro para la industria espacial
Ya cuenta con un personal, entre todas sus áreas y relaciones, que alcanza las 1200 personas, y un impacto de US$ 20 millones al año para el estado de Maranhão. El Centro de Lanzamiento de Alcântara ya es uno de los motores de la economía regional, aún cuando la inversión espacial marca un 0,003% del PBI brasileño, lo que da la pauta del potencial de una industria espacial en el desarrollo nacional actualmente.

Contratos firmados, lanzamientos logrados, el apoyo y experiencia de la FAB en su operación y un emergente rol estatal en su comercialización consolidan un combo que favorece e impulsa el constante crecimiento del Centro, siendo hoy ya una referencia en Latinoamérica para el desarrollo espacial.
Por esta importancia y este ejemplo de operación exitosa, desde Espacio Tech visitamos el Centro de Lanzamiento de Alcântara para conocer su historia, infraestructura y trabajo. Durante los próximos días compartiremos todo el material e información sobre la cobertura al punto de encuentro entre Sudamérica y el espacio.
Tal vez te interese: Innospace planea un segundo lanzamiento del Hanbit-Nano en 2026 tras el intento fallido en Brasil












