Teledyne entregó más de 170 sensores infrarrojos para satélites estadounidenses: así funcionan los detectores que siguen misiles desde el espacio

Teledyne Imaging Sensors anunció este 5 de octubre que entregó más de 170 sensores infrarrojos para los programas de seguimiento de misiles de Estados Unidos. Estos componentes captan la radiación que permite identificar amenazas desde el espacio, y son parte de los satélites de la nueva constelación militar estadounidense, que combina observación y comunicaciones para distribuir información militar con rapidez.

Satélites de seguimiento de misiles durante su fabricación en las instalaciones de L3Harris en Florida. Crédito: L3Harris.

Las sensores entregados reúnen más de 1.300 millones de píxeles detectores, que son los elementos sensibles que detectan la radiación y forman la matriz de cada sensor. La empresa tiene contratos para suministrar otros 115 sensores adicionales, con un balance que corresponde a varios años de producción para distintas generaciones del programa.

Las entregas abarcan varias generaciones de la constelación militar que desarrolla la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA), dependiente de la Fuerza Espacial estadounidense. El programa combina satélites de observación, encargados de detectar y seguir amenazas como misiles hipersónicos, con una red de satélites de comunicaciones que distribuye sus datos. Estas funciones conforman las denominadas capas de seguimiento y de transporte, con el objetivo de detectar y seguir misiles, incluidos sistemas hipersónicos, y llevar información útil a las unidades que deben responder.

La novedad industrial es fabricar estos componentes en las cantidades que exige una constelación extensa. Cada detector debe integrarse con óptica que concentre la radiación, electrónica que lea sus señales y sistemas de procesamiento que permitan identificar y seguir las amenazas. Ese conjunto forma el instrumento de observación, que se instala en un satélite encargado de proporcionar energía, orientación y comunicaciones para cumplir su misión.

Detector infrarrojo fabricado por Teledyne para el instrumento NIRCam del telescopio James Webb, mostrado como ejemplo de esta tecnología. Crédito: Universidad de Arizona/NASA.

¿Cómo convierten la radiación infrarroja en información sobre un misil?

Un detector infrarrojo registra radiación que el ojo humano no puede ver. Los gases calientes expulsados por el motor de un misil generan una señal que puede distinguirse del fondo terrestre. De hecho, ese principio ya se utiliza en los satélites estadounidenses de alerta temprana. Detectar la emisión de calor permite advertir un lanzamiento, pero seguir el objeto requiere observaciones sucesivas y procesamiento.

La matriz detectora se ubica en el plano focal, donde la óptica concentra la imagen. Está formada por una cuadrícula de píxeles sensibles a la radiación, en donde cada uno convierte la luz recibida en una señal eléctrica. Los circuitos de lectura recogen esas señales y permiten procesarlas para construir una imagen o extraer mediciones.

En este tipo de observación, identificar una señal es apenas el primer paso. Los algoritmos deben separar el objeto de interés del fondo y relacionar sus posiciones en mediciones sucesivas para estimar su movimiento. La agencia incluye además la combinación de datos de distintos sensores y órbitas, necesaria para convertir observaciones individuales en información de seguimiento.

Teledyne informó avances en matrices de gran formato, incluidos diseños de 6K × 6K y 8K × 8K píxeles, que permiten ampliar la cobertura y mejorar el seguimiento.

La cantidad de píxeles, por sí sola, no determina qué misil puede detectarse. También importan la óptica, la sensibilidad del detector, la intensidad de la señal y el procesamiento. La información obtenida debe transmitirse y combinarse con otros sistemas antes de apoyar una respuesta defensiva: estos sensores aportan observaciones, mientras la interceptación corresponde a otros equipos.

¿Cómo se integra esta tecnología en la defensa espacial estadounidense?

Los sensores de Teledyne están destinados a la Proliferated Warfighter Space Architecture (PWSA), la red militar estadounidense de satélites en órbita terrestre baja (LEO). Esta combina satélites equipados con sensores infrarrojos para detectar y seguir misiles con otros dedicados a transmitir los datos obtenidos. Distribuir las capacidades entre numerosos satélites permite mantener servicios cuando algunos dejan de estar disponibles, mientras los enlaces ópticos entre ellos transmiten información mediante láser y ofrecen distintas rutas para hacerla llegar rápidamente a las unidades militares.

El programa incorpora nuevas generaciones, denominadas tandas o «Tranches», para añadir capacidades y mejoras tecnológicas. Teledyne fue seleccionada para suministrar detectores a los dos contratos de la tanda acelerada de defensa antimisiles de tercera generación. Esa ampliación forma parte de Golden Dome, la iniciativa estadounidense de defensa frente a amenazas de misiles.

La agencia adjudicó esos contratos el 13 de julio de 2026 para construir 36 satélites distribuidos en cuatro planos orbitales. Sierra Space fabricará 18 dedicados a alerta y seguimiento, mientras L3Harris suministrará otros 18 de una variante destinada a apoyar la defensa antimisiles. Está previsto que estén disponibles para su lanzamiento a fines de 2028 y que funcionen con las generaciones anteriores mediante un sistema terrestre común.

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