El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció que instalará el primer microreactor nuclear avanzado terrestre de la Armada estadounidense en Naval Weapons Station Crane, una instalación militar ubicada en el estado Indiana. Se trata de un pequeño reactor nuclear, destinado a producir electricidad continua dentro de la base de la Armada, para mantener operativa esa instalación crítica incluso si falla la red convencional. Este sistema, que se desplegará a mas tardar en septiembre de 2028, operará de forma análoga a las centrales nucleares de potencia, como las argentinas Atucha y Embalse.

La iniciativa es parte del Programa Janus, dirigido por el Ejército de Estados Unidos en coordinación con la Armada, la Defense Innovation Unit y distintas oficinas tecnológicas del Departamento de Guerra.
La elección de Crane se debe a que la instalación alberga al Naval Surface Warfare Center Crane, uno de los principales centros estadounidenses dedicados al desarrollo, ensayo y soporte de tecnologías militares. Allí se llevan a cabo trabajos relacionados con sistemas estratégicos, guerra electrónica, sensores, armamento y capacidades para fuerzas expedicionarias. En este contexto, el microreactor busca asegurar que parte de esa infraestructura pueda continuar funcionando aun ante cortes prolongados, ataques contra la red, incidentes físicos o amenazas cibernéticas que afecten el suministro eléctrico externo.
Los microreactores nucleares y su rol en la matriz militar estadounidense
Los microreactores nucleares son una categoría de reactores más pequeños que las centrales nucleares convencionales y su objetivo es producir energía cerca del lugar donde será utilizada. Estos sistemas están diseñados para fabricarse por partes, transportarse hasta su destino y montarse con una obra local mucho más chica que la que requeriría una central tradicional.
El Departamento de Energía estadounidense señala que los distintos diseños pueden emplear tecnologías, combustibles y refrigerantes diferentes. Sin embargo, todos comparten características básicas como su tamaño reducido, transportabilidad y sistemas con un alto grado de funcionamiento autónomo.

Los microreactores desarrollados actualmente en Estados Unidos suelen generar unos 20 MW de potencia térmica, una cantidad suficiente para abastecer una base como la Naval Weapons Station Crane, una instalación industrial o varios de miles de viviendas.
Además del reactor de Crane, el programa ya prevee modelos para otras bases, que producirán menos de 20 MW eléctricos y utilizarán sistemas de seguridad pasiva, que mantendrán el reactor en una condición segura sin depender de intervención humana o alimentación eléctrica externa.
En el caso específico de Crane, sin embargo, el gobierno todavía no informó qué empresa suministrará el reactor ni cuáles serán sus características técnicas específicas. Lo que sí se sabe es que el sistema será de propiedad y operación comercial, por lo que una empresa privada será responsable de construirlo y operarlo para suministrar energía a la instalación militar.

El Departamento de Guerra apuesta por la autonomía energética de sus bases militares
Con el Programa Janus el Departamento de Guerra busca pasar de los demostradores experimentales a microreactores operativos que puedan alimentar de forma continua en instalaciones militares reales.
El 26 de agosto, el Ejército anunció la selección de cinco empresas para avanzar inicialmente con proyectos en cinco bases: Antares Nuclear en Fort Bragg, BWXT en Fort Campbell, General Atomics en Fort Hood, Radiant Industries en Fort Benning y Westinghouse Government Services en Fort Drum. Cada compañía desarrolla su propia tecnología, con diferencias en potencia, combustible, sistema de refrigeración y grado de transportabilidad. Sin embargo, todas apuntan al mismo objetivo: disponer de fuentes de energía compactas, de alta disponibilidad y capaces de sostener operaciones críticas durante largos períodos sin depender por completo de la red eléctrica comercial.

A diferencia de los reactores tradicionales operados directamente por las Fuerzas Armadas, Janus plantea además un modelo en el que los sistemas serán propiedad y operación de empresas privadas, mientras el gobierno adquiere la energía y supervisa los requisitos de seguridad y desempeño. El programa contempla hasta US$ 2.200 millones entre los años fiscales 2027 y 2031, complementados con inversión privada, y podría derivar en el despliegue de más de 20 microreactores en instalaciones de distintas ramas de las Fuerzas Armadas.
En ese contexto, el proyecto de Crane representa uno de los primeros pasos para extender Janus más allá de las bases del Ejército y aplicar la misma estrategia de generación nuclear distribuida a infraestructura de la Armada. De acuerdo con la Orden Ejecutiva 14299 y si todo sale según lo previsto, Estados Unidos podrá tener su primer microrreactor nuclear operativo antes de septiembre de 2028, consolidando el primer paso para la autonomía energética de la infraestructura crítica de defensa estadounidense.
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