Alemania realizó con éxito una prueba en vuelo del misil balístico LORA, desarrollado por la empresa Israel Aerospace Industries (IAI), como parte de los esfuerzos del país para incorporar nuevas capacidades de ataque de largo alcance. El ensayo se llevó a cabo durante la noche en el Atlántico Norte e incluyó dos lanzamientos desde una plataforma naval alemana, que concluyeron con impactos exitosos sobre sus objetivos. La prueba fue un paso importante para las fuerzas del país, que no cuentan con misiles balísticos en servicio. El objetivo de la incorporación es ampliar su capacidad de disuasión y ataque a distancia, en un escenario europeo marcado por el deterioro de la seguridad y las crecientes tensiones con Rusia.

La evaluación formó parte del programa Operational Experimentation (OPEX) de la Armada alemana, una iniciativa destinada a probar rápidamente nuevos sistemas y conceptos en condiciones cercanas a las de una operación real. OPEX está vinculado al plan Marine 2035 and Beyond, con el que Alemania busca adaptar sus fuerzas navales a escenarios de combate de mayor intensidad y a amenazas tecnológicamente más avanzadas.
El jefe de la Armada alemana, Jan Christian Kaack, señaló que las unidades participantes pudieron emplear correctamente el sistema. Además, se destacó que su alcance potencial supera las capacidades utilizadas hasta ahora por la fuerza.
Por otro lado, el ensayo se produjo pocas horas después de que Berlín responsabilizara públicamente a Rusia por un intento de ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig/Halle ocurrido durante agosto. Sin embargo, Moscú rechazó esas acusaciones.
¿Qué es y cómo funciona el LORA?
El LORA (Long Range Artillery Weapon System) es un misil superficie-superficie para atacar objetivos de alto valor a grandes distancias con mucha precisión. A diferencia de un misil de crucero, que permanece propulsado durante la mayor parte de su vuelo y se desplaza de manera similar a un avión, un misil balístico se acelera al inicio del lanzamiento mediante un motor cohete y después recorre una trayectoria balística gran altura antes de descender sobre su objetivo.
En particular, LORA utiliza un motor cohete de combustible sólido de una sola etapa. Además, la trayectoria es modificable, denominada “shaped trajectory”, lo que dificulta su intercepción respecto de una trayectoria balística predecible.
Según IAI, la versión convencional tiene un alcance de entre 90 y 430 kilómetros. El Ministerio de Defensa alemán, mientras tanto, le atribuyó al sistema probado una capacidad de hasta 500 kilómetros.
El misil mide 5,2 metros de longitud, tiene 624 milímetros de diámetro y una masa cercana a 1.600 kilogramos. Su navegación combina un sistema inercial INS con posicionamiento GPS, que le permite continuar calculando su trayectoria durante el vuelo y alcanzar, según el fabricante, una precisión del orden de 10 metros de CEP. Esto significa que estadísticamente la mitad de los impactos deberían producirse dentro de un radio de diez metros alrededor del punto designado.
IAI también destaca que el misil alcanza una velocidad supersónica, que vuela con un ángulo de ataque terminal de entre 60 y 90 grados, y que tiene capacidad para penetrar objetivos fortificados.
Se puede instalar tanto en plataformas terrestres como navales. En tierra, cuatro misiles pueden transportarse en contenedores sellados sobre un camión de 16 toneladas. El Naval LORA, mientras tanto, utiliza un lanzador específico y un sistema de comando y control adaptado a buques. La configuración marítima permite realizar ataques mar-tierra y mar-mar, extendiendo el área que puede cubrir una fuerza naval sin necesidad de acercarse a la costa adversaria.
Los contenedores permanecen sellados durante el almacenamiento, lo que reduce las tareas de mantenimiento, y el empleo de combustible sólido permite mantener el misil preparado para ser lanzado rápidamente. Además, IAI sostiene que, una vez recibida la orden, el sistema puede atacar un objetivo situado dentro de su alcance en menos de diez minutos.
La transformación de las capacidades de defensa alemanas
Alemania posee alrededor de 600 misiles de crucero Taurus, con un alcance superior a los 500 kilómetros. Sin embargo, estos deben lanzarse desde aeronaves y funcionan bajo un concepto operativo diferente. Berlín también desarrolla el futuro Taurus NEO, cuya producción está prevista a partir de 2029 y que incorporará mejoras en navegación, resistencia a interferencias y sistemas de búsqueda. En paralelo, participa en proyectos multinacionales destinados a desarrollar nuevas armas de largo alcance.
La incorporación de un sistema como Naval LORA agrega otra alternativa, porque permitiría efectuar ataques de precisión a cientos de kilómetros directamente desde unidades navales y con tiempos de respuesta reducidos. En ese marco, el ensayo demuestra que la Armada ya evaluó su integración y empleo real como parte de las capacidades que analiza para su estructura de fuerzas de las próximas décadas.
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