La NASA ha detallado el perfil de vuelo para Artemis III, una arquitectura operativa sin precedentes que reunirá a cuatro astronautas, tres naves espaciales y dos semanas en órbita terrestre baja para validar tecnologías críticas de acoplamiento y soporte vital antes de retornar a la superficie lunar. A través de este ensayo técnico en órbita terrestre, la NASA, junto con Blue Origin y SpaceX, probará la interoperabilidad de sus sistemas de aterrizaje comercial con la nave Orion, estableciendo la infraestructura lógica necesaria para las futuras operaciones del programa Artemis.
Lanzamiento coordinado e integración orbital inicial
La secuencia operativa comenzará en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, desde donde el cohete New Glenn de Blue Origin situará en órbita el módulo Blue Moon Mark 2. Esta nave no tripulada operará de forma autónoma hasta por 30 días en órbita terrestre baja, lo que permitirá a los ingenieros verificar el estado de sus subsistemas avionicos y de control ambiental previo al lanzamiento de la tripulación.
Posteriormente, desde el Centro Espacial Kennedy, el cohete Space Launch System desplegará la nave Orion con la tripulación de cuatro astronautas a bordo. Tras alcanzar la órbita, Orion ejecutará maniobras de aproximación y acoplamiento con Blue Moon Mark 2, manteniendo ambas naves unidas durante dos días para evaluar la transferencia de datos y energía entre plataformas de distinta arquitectura industrial.
Ensayos de soporte vital e interoperabilidad en el módulo Blue Moon
Durante la fase de acoplamiento con Blue Moon Mark 2, dos astronautas ingresarán a la cabina del módulo de aterrizaje para certificar el funcionamiento continuo de los sistemas de soporte vital y la interfaz de comando. En esta etapa se probará además un prototipo de traje para actividad extravehicular, diseñado para analizar la ergonomía y la respuesta térmica del equipo en el volumen interno del módulo de descenso.
Esta evaluación directa proporcionará datos telemétricos en tiempo real sobre la compatibilidad volumétrica, el comportamiento de la atmósfera controlada e interfaces mecánicas. Una vez concluidos los protocolos de ensayo con Blue Origin, Orion efectuará el desacoplamiento para iniciar la segunda fase de encuentro orbital de la misión.
Pruebas de maniobra y acoplamiento con el sistema Starship
En la etapa final de la misión en órbita terrestre, la nave Orion ejecutará una maniobra de aproximación hacia la variante de aterrizaje lunar de Starship, desarrollada por SpaceX. Para esta iteración de prueba, la versión Starship Version 3 incorporará el adaptador de acoplamiento estándar y sistemas de puerto necesarios para la transferencia de propelente criogénico, aunque no alojará tripulación en su interior.
La nave Orion permanecerá acoplada a Starship durante aproximadamente 24 horas para verificar los algoritmos de guía, navegación y control, así como la respuesta estructural del conjunto ante impulsos de mantenimiento de posición. Tras la separación definitiva, la tripulación iniciará el retorno a la Tierra para efectuar un amerizaje asistido por paracaídas en el Océano Pacífico, consolidando los datos requeridos para certificar los sistemas de descenso de Artemis IV.
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