El programa de desarrollo iterativo de SpaceX sumó un nuevo e importante capítulo a su historia tras la conclusión del Flight 12 de Starship V3. Este vuelo integrado de prueba no fue una misión continuista, sino que marcó el estreno oficial de la arquitectura de nueva generación denominada Starship Block 3 o Versión 3 (V3), utilizando el prototipo de nave Ship 39 y el propulsor Booster 19. El lanzamiento, efectuado desde las instalaciones de Starbase en Boca Chica, Texas, dejó un complejo balance de hitos tecnológicos cumplidos y fallas imprevistas que servirán para moldear el futuro del megacohete más grande del mundo.

Un tropiezo en la torre que demoró el despegue
La campaña del Flight 12 sufrió un revés técnico de último momento durante su primer intento de despegue programado para el jueves 21 de mayo. Los sistemas automáticos de tierra ordenaron un hold en la cuenta regresiva a tan solo unos segundos del encendido de motores debido a una anomalía detectada en los sistemas de soporte de la nueva plataforma de lanzamiento Pad 2 (OLP-2). El propio Elon Musk confirmó poco después que el pasador hidráulico encargado de asegurar el brazo de la torre de lanzamiento no logró retraerse por completo en la secuencia previa al despegue. Esto obligó al equipo de control a abortar de inmediato de forma preventiva.
Este inconveniente mecánico puso a prueba la capacidad de respuesta logística deSpaceX en su nueva infraestructura optimizada para laversión V3. Al no detectarse fallas en los sistemas propios del propulsor Super Heavy, de la nave ni en los motores Raptor, el equipo técnico pudo resolver la obstrucción del pasador hidráulico durante la noche. Esto permitió reprogramar con éxito el despegue para el día siguiente, viernes 22 de mayo. La nueva ventana operativa comenzó a las 5:30 p.m. hora local en medio de condiciones climáticas de altura que inicialmente amenazaron con postergar el evento.
Innovación estructural y el debut de los motores Raptor 3
La principal trascendencia del Flight 12 radicó en la validación dinámica del Starship V3, una evolución orientada a maximizar la reutilización y simplificar los procesos de manufactura en masa. Con una altura que se incrementó hasta rozar los 150 metros, esta variante destaca por un rediseño que disminuye drásticamente los componentes expuestos en su fuselaje para optimizar la aerodinámica y la protección térmica. Además, el vector estrenó los nuevos propulsores Raptor 3. Esta versión minimalista incluye tuberías y sensores integrados de forma interna que eliminan la necesidad de blindajes pesados contra el calor.
A pesar de las mejoras en el diseño de los sistemas redundantes, el ascenso expuso las dificultades de gestionar un sistema tan masivo y experimental. Durante el empuje ascendente de la Ship 39, uno de los seis motores Raptor de la etapa superior sufrió un apagado prematuro e imprevisto. El software de vuelo deSpaceX logró compensar de forma automática la pérdida de empuje ajustando los perfiles de los propulsores restantes para mantener la trayectoria planificada, demostrando la robustez del sistema de guía algorítmico frente a fallas dinámicas en tiempo real.

Despliegue inédito en órbita y amerizaje en el Índico
El Flight 12 quedará registrado en la historia aeroespacial por ejecutar con éxito la primera demostración de liberación de carga útil real del programa Starship. Una vez alcanzada la trayectoria suborbital programada, la nave Ship 39 activó los mecanismos de su compuerta de carga y desplegó exitosamente 22 simuladores de satélitesStarlink. Este hito técnico valida de forma práctica la viabilidad de la compuerta y los sistemas de eyección orbital, un paso fundamental para que la empresa pueda iniciar las operaciones comerciales regulares y acelerar el despliegue de su constelación de conectividad global.
Posteriormente, la etapa superior enfrentó las exigentes fuerzas de la reentrada atmosférica, demostrando la efectividad de las modificaciones estructurales y el rendimiento de los nuevos materiales del escudo térmico de la versión V3. La nave Ship 39 sobrevivió a las altísimas temperaturas del plasma y ejecutó de forma precisa una maniobra de descenso vertical y amerizaje controlado sobre las aguas del océano Índico. Aunque el prototipo terminó destruyéndose tras el fuerte impacto contra la superficie marina, este desenlace estaba contemplado dentro de los márgenes del test y confirmó la precisión del sistema de guiado.
El descontrol del Super Heavy en el Golfo de México
La nota negativa de la jornada tecnológica la protagonizó el propulsor Super Heavy (Booster 19), cuyo desempeño empañó las aspiraciones de una recuperación impecable en esta prueba. Luego de completar la separación de etapas, el gigantesco propulsor de 33 motores inició su maniobra de retorno con el objetivo de simular una aproximación controlada. Sin embargo, los sistemas dinámicos de estabilidad fallaron durante las fases críticas del descenso, provocando que el colosal booster perdiera el control de su orientación y guiado aerodinámico.
Como consecuencia de este fallo, el Super Heavy cayó de forma descontrolada y se estrelló en el Golfo de México, frustrando la recolección de datos de ingeniería vinculados con la fase final de frenado. A pesar de este desenlace adverso en la primera etapa, SpaceX catalogó la misión global como un éxito parcial de alta importancia. Los datos recopilados en Pad 2 y el comportamiento de la arquitectura V3 ofrecen un piso operativo valioso para corregir las fallas de control del booster y acelerar las futuras misiones destinadas alprograma Artemis de la NASA.
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