La decisión fue publicada en el Boletín Oficial y alcanza con un enorme recorte a la CONAE. El ajuste llega pocos meses después de que el propio Gobierno Nacional celebrara la participación argentina en Artemisa II y afirmara que el desarrollo tecnológico y la investigación en áreas estratégicas eran una prioridad.

El Gobierno nacional recortó más de $4.400 millones del presupuesto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la agencia espacial argentina. La medida se formalizó a través de la Decisión Administrativa 20/2026, publicada en el Boletín Oficial, que modifica créditos presupuestarios de distintas áreas de la Administración Nacional. Allí, la CONAE aparece con una reducción de $156.096.923 en gastos corrientes y $4.253.830.762 en gastos de capital, lo que da un recorte total de $4.409.927.685.
La decisión sorprende particularmente porque, apenas unos meses atrás, el presidente Javier Milei había celebrado que la NASA llevara al espacio al satélite argentino ATENEA en la misión Artemisa II. En ese comunicado, el gobierno reivindicó la participación nacional en una misión lunar internacional y sostuvo que “el desarrollo tecnológico y la investigación en asuntos estratégicos” era una prioridad de la inversión en ciencia de esta gestión.
Ahora, el mismo gobierno aplica un nuevo ajuste sobre el organismo encargado de sostener el programa espacial argentino. Este decisión se suma, además, a una caída previa. El crédito total de la agencia ya había bajado en el Presupuesto 2026 alrededor de un 25% respecto de la partida de 2025. La CONAE es la institución que articula misiones satelitales, estaciones terrenas, aplicaciones de información espacial y proyectos de desarrollo tecnológico de largo plazo. Así, el recorte impacta sobre una capacidad estratégica construida durante décadas.
Con los $4.400 millones, Argentina le dice adiós a sus nuevos proyectos satelitales
La parte más sensible del ajuste está en los gastos de capital, que están asociados a la inversión, infraestructura, equipamiento y ejecución de proyectos. En una agencia espacial, estos gastos son los que sostienen a los proyectos vigentes, los centros de ensayo y las estaciones de seguimiento. En otras palabras, ahora sí que “no hay plata” para los satélites que el país desarrolla, ni para mantener los que ya tiene en órbita.
Si bien el Boletín Oficial no menciona qué proyecto específico de la CONAE perderá fondos, algo se puede inferir sobre dónde se sentirá el impacto. Hasta hace poco, el país sostenía tres grandes proyectos espaciales: el Proyecto Tronador II, que desarrollaba un cohete nacional, y los nuevos satélites SABIA-Mar y ARSAT-SG1. El Tronador ya venía golpeado por la falta de financiamiento y, según trabajadores y reportes del sector, a fin de 2025 se paralizó por completo.
Así, el recorte solo puede recaer sobre los proyectos satelitales que todavía siguen en curso. Uno de ellos es SABIA-Mar, una ejemplar de observación terrestre cuyo objetivo es estudiar el mar y las costas. La misión es tan relevante que la NASA y varias otras instituciones internacionales están interesadas en comprar los datos que se obtendrán con este orbitador.
El otro es ARSAT-SG1, el próximo satélite geoestacionario argentino de telecomunicaciones, cuyo fin es fortalecer la industria satelital nacional y ampliar la conectividad.
La empresa INVAP es el contratista principal de ambos satélites y se encuentra desarrllándolos en su sede central en Bariloche. Si bien la información oficial es limitada, se estima que el SABIA-Mar se encuentra en su etapa final de integración y ensayos, mientras que el ARSAT-SG1 estaría avanzando con fase de ingeniería.

La contradicción del discurso oficial
A esta altura, no es nuevo que la industria nacional se vea fragmentada y debilitada mientras se promete “hacer a la Argentina grande de nuevo”. Sin embargo, en este caso, lo que más llama la atención es la contradicción de la medida. Hace pocos meses, el Gobierno Nacional celebró ATENEA como una muestra del talento científico y tecnológico argentino, pero ahora recorta recursos a la agencia que permite que esos desarrollos existan. Un satélite requiere equipos técnicos, presupuesto estable, laboratorios, estaciones de seguimiento y una política espacial continua.
La publicación del Boletín Oficial no especifica de qué proyecto en particular se recortarán los $4.400 millones, pero confirma que la agencia espacial argentina tendrá menos crédito disponible para ejecutar su planificación durante 2026. Una vez más, el Gobierno Nacional pone en riesgo un área estratégica para la Argentina y tensiona el futuro de desarrollos fundamentales para la industria tecnológica local.
Tal vez te interese: Milei comunicó que la NASA llevará un satélite argentino al espacio y reivindicó su compromiso con el desarrollo tecnológico












