El Gobierno argentino volvió a mover el cronograma del satélite ARSAT-SG1, que ahora apunta a un lanzamiento en diciembre de 2028 y a un inicio de uso comercial en enero de 2029, en lugar de la hoja de ruta que hasta fines de 2024 hablaba de octubre de 2027 y abril de 2028. El cambio importa porque alcanza a uno de los proyectos tecnológicos más sensibles del país: el satélite que debe ampliar la conectividad en zonas rurales, sostener la posición orbital 81° Oeste y reforzar la infraestructura soberana de telecomunicaciones.

Las 3 claves
- Hecho: el ARSAT-SG1 ya no apunta a entrar en servicio en 2028, sino en enero de 2029.
- Por qué importa: el proyecto estratégico de conectividad y soberanía satelital se encarece y sigue acumulando demora.
- Escenario: el Gobierno evitó hablar de parálisis, pero el nuevo cronograma confirma que la meta anterior ya quedó atrás.
La información surge de la respuesta oficial del Ejecutivo al Congreso sobre la Pregunta 1129, donde se detalla el nuevo cronograma, el estado financiero del proyecto, la renegociación con proveedores y la actualización de costos. Ese cuadro oficial convive, además, con lo que siguen diciendo los sitios institucionales de ARSAT y CAF, que continúan presentando al SG1 como el satélite geoestacionario de alta capacidad en banda Ka llamado a cubrir zonas de difícil acceso y sostener la posición 81°O.
El nuevo cronograma oficial corre varios hitos centrales. La Critical Design Review quedó para febrero de 2027, la entrega en tierra para diciembre de 2028, el lanzamiento con contingencia para ese mismo mes y la validación en órbita para enero de 2029, cuando recién arrancaría el uso comercial. El dato político es simple: la fecha que el propio oficialismo había defendido en 2024 ya no corre más. En aquel momento, el jefe de Gabinete Guillermo Francos había informado un avance del 61% y un lanzamiento previsto para octubre de 2027, con operación estimada para abril de 2028.
¿Por qué importa?
El ARSAT-SG1 no es un satélite más. Según ARSAT, será el primero de alto rendimiento de la empresa con tecnología HTS y banda Ka, ubicado en la posición 81° Oeste, con capacidad para llevar banda ancha satelital a zonas rurales y de baja densidad donde no llega la infraestructura terrestre.
Esta definición retrasa una herramienta de conectividad para áreas rurales, posterga el salto tecnológico de ARSAT hacia un satélite de alta capacidad y estira la consolidación de una infraestructura que el propio Estado presenta como parte de su autonomía digital.
La parte más pesada de la actualización está en el presupuesto. El costo estimado total del proyecto pasó a USD 336,9 millones, contra un costo inicial informado de USD 265,8 millones. Eso implica una ampliación necesaria de USD 71,1 millones y un desvío presupuestario cercano al 27%. Al mismo tiempo, el informe oficial detalla que todavía queda una parte importante por contratar, facturar y pagar, lo que muestra que el problema ya no es solo de calendario, sino también de cierre financiero y de ejecución.

CAF sigue mostrando la operación CFA011501 como activa y con fecha de actualización al 2 de febrero de 2026, mientras el Gobierno informó que tuvo que renegociar contratos con proveedores internacionales para evitar el riesgo de rescisión unilateral y recién entonces reanudar actividades.
El Ejecutivo intentó presentar el nuevo cuadro como una reanudación antes que como un tropiezo. La respuesta oficial subraya que la renegociación de contratos permitió eliminar el riesgo de rescisión y retomar el vínculo con proveedores internacionales. También insiste en el valor estratégico del SG1: conectividad digital en zonas remotas, integración con la red terrestre, fortalecimiento de la soberanía tecnológica y defensa de la posición orbital asignada por la UIT.
En lo inmediato, el punto a seguir es si el Gobierno consigue sostener el nuevo calendario sin otro corrimiento grande en 2027, cuando deberían cerrarse hitos críticos de diseño e integración. Si esa etapa vuelve a demorarse, el lanzamiento de fines de 2028 puede volver a quedar bajo presión.
Te puede interesar: Presupuesto 2026: Argentina invertirá US$ 80 millones en el satélite de telecomunicaciones ARSAT-SG1











