China dio un nuevo paso en su programa de exploración profunda con la selección de cinco proyectos de socios internacionales para Tianwen-3, su primera misión de retorno de muestras de Marte. La misión, impulsada por la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA), está prevista para lanzarse alrededor de 2028 y busca traer material marciano a la Tierra hacia 2031. El anuncio fue realizado durante la apertura del 11º Día del Espacio de China, celebrado en Chengdu, en la provincia de Sichuan.

La selección llega después de una convocatoria abierta en abril de 2025, cuando la CNSA ofreció 20 kg de capacidad de carga útil para cooperación internacional. Según la agencia, se recibieron 28 propuestas, de las que se eligieron 5 por su valor científico, aporte a la misión, viabilidad de ingeniería y nivel de madurez tecnológica. En la convocatoria original, China había detallado que la oportunidad estaba abierta a instituciones extranjeras y que los proyectos podían integrarse a nivel de sistema o como instrumentos científicos independientes.
Un nuevo aporte chino a la exploración marciana
Tianwen-3 será una de las misiones más exigentes del programa espacial chino, puesto que el retorno de muestras marcianas constituye uno de los desafíos más difíciles de la exploración espacial moderna. La nave tendrá que aterrizar en el Planeta Rojo, recolectar muestras, colocarlas en un vehículo de ascenso, despegarlas desde la superficie marciana, acoplarlas con una nave en órbita y finalmente enviarlas de regreso a la Tierra. En una sola misión se combinan varias de las etapas más críticas de la exploración espacial: el descenso sobre otro cuerpo celeste, la operación autónoma en superficie, la preservación de las muestras, el lanzamiento desde Marte, el encuentro orbital y la reentrada terrestre.
Para eso, el sistema estará compuesto por un módulo de aterrizaje, un vehículo de ascenso, un módulo de servicio, un orbitador y una cápsula de retorno. Según CNSA, el objetivo principal será buscar posibles rastros de vida, además de estudiar la geología marciana, la estructura interna del planeta, su atmósfera y la evolución de su habitabilidad.

Los proyectos seleccionados incluyen instrumentos para estudiar la superficie, la atmósfera y el entorno marciano. Entre ellos figuran un espectrómetro Mars PEX desarrollado por un equipo vinculado al Comité de Investigación Espacial, un analizador de composición de iones moleculares liderado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Macao, y un espectrómetro láser heterodino de la Universidad China de Hong Kong. También se incorporará un espectrómetro hiperespectral terrestre-marciano de la Universidad de Hong Kong, que buscará minerales hidratados y apoyar el mapeo de recursos, además de un arreglo de retroreflectores láser liderado por el Laboratorio Nacional de Frascati, del Instituto Nacional de Física Nuclear de Italia.
El nuevo capítulo de la exploración planetaria china
Tianwen-3 se inscribe en un panorama de exploración espacial más amplio de China. Después de Tianwen-1, que llevó un orbitador, un módulo de aterrizaje y el rover Zhurong a Marte, China avanzó con Tianwen-2, una misión de retorno de muestras de un asteroide y exploración de un cometa del cinturón principal. Según el medio estatal Xinhua, Tianwen-2 se lanzó en 2025 y se espera que llegue este año al asteroide 2016 HO3, mientras que Tianwen-4 estará orientada al sistema joviano.
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