Argentina participa a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de una reunión regional sobrereactores modulares pequeños (SMR). El encuentro, organizado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se lleva a cabo del 13 al 17 de abril en Asunción, Paraguay. Allí se reúnen representantes de distintos países para analizar el desarrollo de esta tecnología emergente nuclear, junto con sus aspectos económicos y financieros. Del encuentro también participó Nucleoeléctrica Argentina, la empresa responsable de operar las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse, y uno de los principales actores del sector nucleoeléctrico del país.

La actividad da continuidad a la Escuela Latinoamericana de SMR realizada en 2025 en Buenos Aires, también con participación de la CNEA y el OIEA. Aquel encuentro reunió a especialistas y funcionarios de países de América Latina y el Caribe, y sumó organismos vinculados al financiamiento y la planificación energética. Ese antecedente muestra que el interés regional por este tipo de reactores ya no se limita al plano técnico, sino que también involucra cuestiones industriales, comerciales y de inversión.
El rol de los SMR en Argentina y Latinoamérica
Los Small Modular Reactors (SMR) son reactores nucleares de menor escala que una central convencional, diseñados para fabricarse de manera más estandarizada y con módulos que pueden ensamblarse según la necesidad de cada proyecto. La idea es simplificar la construcción, reducir tiempos de obra y dar mayor flexibilidad para instalarlos en distintos entornos o incorporarlos de forma gradual a un sistema eléctrico. Además de generar electricidad, también se los considera una opción para abastecer zonas alejadas y reforzar redes eléctricas más pequeñas. Incluso pueden aportar calor para usos industriales o procesos productivos.
En el caso argentino, el principal desarrollo en esta área es el CAREM, un reactor de potencia diseñado por la CNEA. El proyecto se apoya en una participación relevante de la industria nacional, tanto en componentes como en servicios de ingeniería y fabricación. Sin embargo, su avance quedó afectado por los recortes presupuestarios aplicados desde 2024, que frenaron obras y provocaron demoras, por lo que hoy no existe una fecha cierta de finalización ni garantías claras sobre cuándo podría completarse.
El interés internacional por esta tecnología viene creciendo en los últimos años. El OIEA señala que existen decenas de diseños de SMR en desarrollo en el mundo, aunque todavía pocos están operativos. En América Latina, donde la expansión nuclear sigue siendo limitada, este tipo de reuniones apunta a discutir no solo la viabilidad técnica de los proyectos, sino también cómo financiar su puesta en marcha y qué capacidades industriales pueden aportar los países de la región.
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