El Presidente Javier Milei confirmó que el microsatélite argentino ATENEA ya hizo contacto con la Tierra luego de viajar al espacio profundo a bordo de la misión Artemisa II de la NASA. La Oficina del Presidente informó que las estaciones terrenas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en Córdoba y Tierra del Fuego recibieron con éxito señales y datos de telemetría del satélite. Esto implica que, luego de su despliegue, las estaciones pudieron seguir y comunicarse con el satélite.
En el marco del primer vuelo tripulado de la NASA hacia el entorno lunar en más de medio siglo, la NASA le dió la oportunidad a la Argentina de enviar un satélite como una de las cargas útiles secundarias del cohete Space Launch System (SLS). La agencia estadounidense definió que ATENEA sería uno de los cuatro CubeSats internacionales de la misión, junto con aportes de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita, todos con objetivos científicos y tecnológicos.
En palabras del propio Presidente: “Hace medio siglo, el mundo se paralizó para ver al hombre llegar a la Luna. En aquel entonces, los argentinos lo seguíamos por radio o en televisores en blanco y negro. Éramos, simplemente, espectadores. Hoy, la historia nos encuentra siendo parte en primera persona del programa Artemisa de la NASA, con un microsatélite que integra una de las misiones más ambiciosas de la era moderna.”

Un satélite pequeño con ciencia grande
El anuncio oficial implica que la agencia espacial argentina pudo validar enlaces de comunicación de larga distancia, a 70.000 km de altitud. Además, este enlace le permite a CONAE obtener los datos de los experimentos científicos y la información del estado de los subsistemas del satélite.
ATENEA es un CubeSat 12U, de unos 30 x 20 x 20 centímetros, diseñado como una misión de demostración tecnológica. Sus objetivos incluyen:
- medir niveles de radiación desde órbita baja hasta el espacio profundo,
- evaluar el comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas,
- analizar señales de navegación GNSS (GPS, GLONASS y Galileo) a altitudes superiores a sus constelaciones,
- validar enlaces de comunicación de largo alcance y evaluará sensores de muy baja luminosidad y sistemas de medición de radiación.
Todos estos experimentos y validaciones sirven para elevar la madurez tecnológica de subsistemas que más adelante podrían terminar en otras plataformas espaciales, incluyendo misiones de exploración más lejanas.

Argentina, el representante latinoamericano en Artemisa II
Argentina fue el único país de América Latina en integrar esta misión, y lo hizo a través de cooperación entre la NASA y la CONAE. El proyecto, además, es el resultado de un trabajo articulado por la CONAE, con participación de varias universidades e instituciones del ecosistema espacial nacional: la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa argentina VENG S.A.
En los próximos días, mientras Orión continúa su viaje hacia la Luna, se espera que ATENEA siga ejecutando sus experimentos y enviando datos a la Tierra. Toda la información que transmita el microsatélite puede ser valiosa para la colonización espacial de la era moderna y para sostener la presencia humana más allá de la órbita terrestre. Pero incluso antes de conocer todos sus resultados, ATENEA ya representa un motivo de orgullo para la Argentina, un país que busca ganar lugar en la nueva era espacial como protagonista.
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