El Telescopio Espacial James Webb (JWST) capturó una imagen llamativa de la galaxia espiral NGC 5134. En la foto se distinguen nubes de polvo brillante, regiones donde nacen estrellas y señales del reciclaje de material entre generaciones estelares. La protagonista se ubica a unos 65 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Virgo, una distancia relativamente cercana a escala cósmica, equivalente al tamaño de la Vía Láctea unas 650 veces.

La cercanía de NGC 5134 permite que el JWST capte detalles de los brazos espirales, donde se concentra gran parte de la acción. De hecho, la luz que hoy vemos salió de la galaxia cuando en la Tierra recién había pasado la extinción de los dinosaurios. Aun así, para la astronomía de galaxias, NGC 5134 está lo suficientemente cerca como para estudiar su estructura con lupa.
Un detalle interesante detrás de la foto es la combinación de dos instrumentos del JWST que utilizaron para tomarla. El MIRI opera en el infrarrojo medio y detecta el brillo del polvo tibio y dibuja filamentos y grumos de gas y polvo a lo largo del disco. Parte de ese polvo incluye moléculas orgánicas complejas conocidas como hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH), útiles para investigar química en nubes interestelares. Y el NIRCam opera en el infrarrojo cercano, resaltando sobre todo la luz de estrellas y cúmulos estelares incrustados en los brazos espirales.
Una imagen que ayuda a comprender la evolución estelar
Vista en conjunto, la imagen esclarece el ciclo de nacimiento y muerte estelar. Las nubes de gas y polvo son la materia prima, que colapsan por gravedad y encienden nuevas estrellas, que poco a poco consumen el combustible disponible. Cuando esas estrellas mueren, devuelven parte del material al medio interestelar. Las más masivas lo hacen con supernovas que esparcen elementos a grandes distancias, y estrellas como el Sol lo hacen de forma más gradual al convertirse en gigantes rojas y expulsar capas externas.
Estas imágenes forman parte del programa de observación “Un censo del JWST de la población local de la galaxia: anclando la física del ciclo de la materia“. La iniciativa está pensada para estudiar 55 galaxias cercanas con formación estelar activa. El objetivo es entender mejor cómo se conectan gas, polvo y estrellas en entornos donde se pueden ver detalles, y después aplicar ese aprendizaje a galaxias mucho más lejanas, que aparecen en el fondo como puntos tenues. Así, NGC 5134 funciona como un laboratorio cercano para interpretar cómo crecen y cambian las galaxias a lo largo de miles de millones de años.
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