NASA terminó de corregir una fuga de helio que frenó los preparativos finales de Artemisa II, la primera misión tripulada del programa lunar Artemisa. El problema apareció después del segundo ensayo general con carga de propelentes o wet dress rehearsal y obligó a retirar el cohete SLS (Space Launch System) de la plataforma para poder acceder al hardware dentro del edificio de integración. Con la reparación ya validándose, la agencia sigue trabajando en otras tareas de mantenimiento y apunta a volver a sacar el vehículo a la rampa en las próximas semanas, con abril todavía como ventana posible para el despegue.

Artemisa II será el primer vuelo con astronautas del cohete SLS y la nave Orion. La misión será un viaje de 10 días que llevará a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a sobrevolar la Luna. La idea es validar la arquitectura completa antes de volver a intentar un alunizaje tripulado en misiones posteriores.
Además de su misión principal, Artemisa II lleva a bordo como carga secundaria a cuatro CubeSats de países signatarios de los Acuerdos Artemisa. Entre ellos, se encuentra ATENEA, un proyecto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con varias universidades e instituciones del país. Su objetivo es la validación tecnológica de ciertos componentes y la realización de ensayos científicos en el espacio profundo.
La fuga de helio: un nuevo revés para Artemisa II
El inconveniente que provocó el regreso al Vehicle Assembly Building (VAB) fue un flujo interrumpido de helio hacia la etapa superior del cohete, la Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS). Ese helio ayuda a mantener condiciones ambientales adecuadas para el motor de la etapa y a presurizar los tanques de oxígeno e hidrógeno líquidos. Según NASA, los ingenieros encontraron que un sello dentro de un quick disconnect (un acople de desconexión rápida entre sistemas de tierra y el cohete) estaba obstruyendo el paso. El equipo desmontó el conjunto, lo rearmó y empezó a validar la reparación haciendo pasar helio a un caudal reducido para confirmar que el camino quedó despejado y que la falla no se repite.
Mientras tanto, el regreso al VAB se aprovechó para repasar otros sistemas del stack. NASA informó, por ejemplo, la activación de nuevas baterías del Flight Termination System, el sistema de seguridad de rango que permite neutralizar el vehículo si se desvía. Además, llevó a cabo el recambio de baterías de vuelo en la etapa superior, la etapa central y los boosters, y la carga de baterías del Launch Abort System de Orion. Además, comenzó el reemplazo de un sello en el sistema de alimentación de oxígeno líquido de la etapa central. Ese último arreglo requerirá luego el rearmado y pruebas de integridad para asegurar que las interfaces queden herméticas.
En términos de cronograma, el resultado es que la ventana de lanzamiento de marzo quedó descartada, y la planificación se corrió hacia abril como mínimo, a la espera de que las verificaciones confirmen que el sistema quedó en condiciones.

La Luna se atrasa para 2028
La actualización llega, además, en un momento en que NASA está ajustando el cronograma general del programa Artemisa. Recientemente, la agencia anunció que la misión Artemisa III, que iba a ser el alunizaje, cambiará de objetivo y realizará pruebas en órbita baja, incluyendo rendezvous y acoplamiento con landers comerciales. La llegada a la superficie lunar quedará para una misión posterior, Artemisa IV, proyectada para 2028.
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