Rocket Lab completó con éxito una misión de su cohete suborbital HASTE para la Unidad de Innovación de Defensa (DIU) de Estados Unidos, en la que desplegó el demostrador hipersónico DART AE desarrollado por la firma australiana Hypersonix. El lanzamiento, bautizado That’s Not A Knife, despegó desde Wallops Island, Virginia, el 27 de febrero de 2026 y constituyó el 7° vuelo de HASTE y el 82° lanzamiento total de Rocket Lab.

HASTE (Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron) es una solución que busca probar tecnología hipersónica en condiciones reales sin depender de campañas largas y costosas. Es una plataforma de ensayo suborbital derivada del cohete Electron de Rocket Lab, con capacidad de 700 kg de payload. La idea es que el cohete adopte velocidades hipersónicas durante el lanzamiento y coloque cargas útiles alrededor de los 80 km de altitud.
¿Qué es el vuelo hipersónico?
El número de Mach (M) es un parámetro que se utiliza para referenciar a una velocidad cualquiera respecto a la velocidad del sonido, que es de 1225 km/h a nivel del mar. Así, Mach 0,5 implica una velocidad “de la mitad” de la del sonido; “Mach 1” es precisamente la velocidad del sonido, y así sucesivamente. De esta forma, se clasifica como vuelo subsónico a todo lo que viaja a velocidades inferiores a Mach 1 (menores a la del sonido), vuelo supersónico a todo lo que viaja a velocidades mayores a Mach 1 (mayores a la del sonido), y vuelo hipersónico a todo lo que viaja a Mach 5 o más. Esto implica que todo lo que vuela en régimen hipersónico alcanza velocidades del orden de los 5.500-6.000 km/h.
Es claro que, a esa velocidad, se tiene una condición de vuelo con cargas térmicas, presiones y comportamiento aerodinámico extremas y difíciles de modelar y reproducir. Por eso, para desarrollar vehículos hipersónicos las pruebas en vuelo son particularmente relevantes: porque no se puede predecir el comportamiento en vuelo tan fácil como en regímenes más comunes. HASTE ofrece esa solución y, en esta misión en particular, ofició como transporte y acelerador de DART AE.
That’s Not A Knife
En este vuelo, el protagonista fue DART AE, una aeronave tipo planeador hipersónico diseñado para validar propulsión, materiales y guiado. La idea es que este tipo de vehículos tienen la capacidad de operar en régimen hipersónico, pero no siempre pueden ejecutar una misión completa por sus propios medios (por ejemplo, no tienen la capacidad de despegar desde tierra, y necesitan otro vehículo que los lleve y los “suelte en el aire” a altísimas velocidades). Ahí es donde entra HASTE, que desplegó a DART AE en un ambiente hipersónico suborbital.
Según Hypersonix, DART AE es un demostrador autónomo, con estructura de fabricación aditiva. Está alimentado por SPARTAN, un motor scramjet a hidrógeno de geometría fija e impreso en 3D. Además, el motor no emite dióxido de carbono (CO₂) durante el vuelo al usar hidrógeno como combustible.
Esta misión se enmarca en la estrategia de DIU de empujar ensayos de bajo costo y alta cadencia para la comunidad hipersónica. La agencia creó la iniciativa HyCAT para ampliar la cantidad de vuelos de prueba disponibles y acelerar el pasaje desde prototipos a tecnologías con madurez operacional.
HASTE, una plataforma de ensayos bien establecida
HASTE opera desde el Launch Complex 2 en el Mid-Atlantic Regional Spaceport, en NASA Wallops, y puede ajustar condiciones de separación del payload con una tercera etapa con control de actitud. Rocket Lab promete rangos de velocidad de separación de 3 km/s a 7,5 km/s y altitudes desde 80 km. Además, ofrece la posibilidad de “trayectorias a medida” para distintos perfiles de ensayo.
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