La NASA volvió a poner en marcha el tramo más delicado de la preparación de Artemisa II, la misión que llevará astronautas al entorno lunar después de más de 50 años. Ahora, se prepara para un segundo wet dress rehearsal (WDR) que comenzaría este 19 de febrero. Se trata de un simulacro completo de lanzamiento que incluye cargar propelentes criogénicos al cohete Space Launch System (SLS) y ejecutar el conteo regresivo. Esta semana, la agencia puso toda su atención en verificar que las correcciones aplicadas después del primer WDR funcionen bajo condiciones reales. Si el ensayo concluye con éxito, Estados Unidos podrá consolidar un cronograma de lanzamiento, con una nueva ventana de lanzamiento tan proto como en marzo.

El 3 de febrero, el primer WDR evidenció concentraciones de hidrógeno más altas de lo permitido en el entorno del tail service mast umbilical, la gran línea que conecta propelente y cables entre el cohete y la plataforma. Con los tanques drenados, los equipos inspeccionaron el área y reemplazaron sellos en líneas de carga. En paralelo, los ingenieros analizaron las piezas retiradas para cerrar la causa raíz. Además, la NASA ajustó el plan operativo del próximo ensayo para concentrarlo en la carga de propelentes, que fue lo que salió mal esa vez.
El confidence test
Luego del WDR y las reparaciones en el umbilical, hubo otro ensayo importante. El 12 de febrero la NASA realizó una confidence test o prueba de confianza cargando parcialmente el tanque de hidrógeno líquido de la etapa principal para evaluar los sellos nuevos. Allí apareció un problema distintol. Los equipos de soporte en tierra (bombas, válvulas, filtros, tuberías), al cargar el cohete, dejaban pasar el combustible, pero a un caudal más bajo del previsto. Una nueva inspección identificó la posible causa en un filtro defectuoso, así que se purgó la línea y luego se reemplazó ese filtro. Así, quedó habilitado el plan para intentar un segundo WDR completo.
De esta forma, el 17 de febrero comenzó formalmente el conteo del segundo WDR en el Centro Espacial Kennedy, un proceso de casi dos días que coordina al equipo de lanzamiento en Florida con apoyos en Houston y otros centros. Una vez más, la secuencia probará no solo la carga criogénica. También ensayará partes críticas de la cuenta regresiva, la capacidad de reciclar el reloj (volver atrás para repetir los últimos minutos) y, al final, el drenaje para practicar procedimientos de cancelación.

Un último ensayo de camino al wet dress rehearsal del SLS
Ayer, 18 de febrero, NASA anunción un último avance hacia la fase de tanqueo (carga de propelentes hacia los tanques). Por la madrugada, se energizó la etapa principal del SLS, que alojará más de 700.000 galones combinados de oxígeno líquido e hidrógeno líquido durante la carga, y durante la mañana se comenzaron a cargar las baterías de vuelo de la nave Orion. La NASA también anticipó preparaciones finales en los brazos umbilicales y recorridas de verificación en la plataforma,. Todas estas medidas son necesarias antes de entrar en la parte más exigente del ensayo: hacer fluir, llenar, completar y mantener los tanques con propelentes a temperaturas extremas.
Y hoy, 19 de febrero, la NASA apunta al tanqueo del segundo WDR del cohete SLS, con una ventana simulada de lanzamiento que abre a las 8:30 p.m. EST, y un ensayo que puede extenderse hasta cuatro horas. La agencia transmite la cobertura del ensayo en tiempo real y planea una conferencia posterior para compartir resultados.
En paralelo, la agencia podrá poner fecha tentativa para el vuelo una vez que el tanqueo sea satisfactorio y los datos revisados sean consistentes. Por eso, la NASA viene sosteniendo que 6 de marzo es la oportunidad más temprana que deja margen para completar este ensayo, analizar telemetría y pasar la infraestructura a modo lanzamiento.
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