Arianespace abrió su calendario de lanzamientos de 2026 este 12 de febrero con un éxito doble. Por un lado, puso en órbita 32 satélites de Amazon Leo y, al mismo tiempo, voló por primera vez la variante más potente del Ariane 6, el Ariane 64. El vuelo partió desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou, Guayana Francesa, con un despliegue satelital completo 1 hora y 54 minutos después del despegue. La carga fue inyectada en órbita terrestre baja (LEO), a unos 465 km de altitud.

El lanzamiento, identificado como VA267 para Arianespece, y LE-01 para Amazon, inaugura una cadena de 18 misiones contratadas a Ariane 6 para avanzar con esta constelación. De hecho, esta fue la primera vez que Amazon realizó un lanzamiento de su red con un lanzador europeo, en un mercado dominado por operadores estadounidenses y con constelaciones que compiten por cobertura global. Según el CEO de Arianespace, David Cavaillolès, el vuelo marca “un hito” para la empresa, para Amazon y para el sector espacial europeo, por la capacidad de atender misiones “exigentes” de despliegue masivo.
Ariane 64, el peso pesado de Arianespace
El protagonista del vuelo fue el Ariane 64, la configuración pesada o heavy-lift del Ariane 6. Al pasar de dos a cuatro boosters, el cohete gana empuje al despegue y amplía su capacidad para llevar lotes grandes de satélites. Según Arianespace, esta misión colocó 20 toneladas métricas en órbita, el doble de lo que puede manejar el Ariane 62, que opera con dos boosters.
Además, el lanzador voló por primera vez con el cofia larga. Se trata de una estructura de 20 metros de altura que alojó a los 32 satélites dentro de un vehículo de 62 metros en total. A esto se suma un punto clave para misiones de constelaciones: la etapa superior puede ejecutar secuencias de vuelo y separación con precisión, incluyendo reencendidos del motor para ajustar la inserción y el despliegue.
Por su parte, Amazon Leo es la red de satélites de Amazon en órbita baja para internet de alta velocidad en zonas sin cobertura terrestre. En la práctica, se trata de la apuesta del gigante tecnológico para entrar en el negocio de banda ancha satelital y disputar un espacio donde hoy la referencia es Starlink. Amazon plantea una constelación inicial de 3.000 satélites, y su hoja de ruta 2026 se apoya en sumar capacidad y cobertura de manera progresiva.

Un paso al frente en el tablero de las constelaciones espaciales para Europa
Para Europa, el mensaje es estratégico. El Ariane 6 no solo sirve para cargas institucionales, sino que busca volver a ser competitivo en el segmento comercial que más crece: las megaconstelaciones. El CEO de ArianeGroup, Martin Sion, remarcó que este éxito es un paso clave en la maduración del lanzador. Además, aseguró que el foco inmediato pasa por acelerar la producción y aplicar mejoras para aumentar capacidad y competitividad. En un contexto donde el acceso al espacio y la autonomía de lanzamiento se volvió un tema político-industrial, la disponibilidad de dos versiones, A62 y A64, apunta a cubrir un abanico más amplio de misiones europeas y comerciales.
En un contexto más amplio, mientras Estados Unidos consolida un ritmo alto de lanzamientos, Europa intenta recuperar cadencia con Ariane 6 y, en paralelo, diversificar su ecosistema con nuevos proyectos. El tablero de conectividad orbital ya tiene actores fuertes. El operador europeo Eutelsat de la red OneWeb, por ejemplo, está cerrando acuerdos para asegurar lanzamientos y reducir dependencia de terceros. En ese sentido, el debut del Ariane 64 no es solo un vuelo más, sino una señal de que Europa se encuentra en condiciones volver a jugar en la primera liga espacial, con capacidad de lanzamiento y potencia para competir en el mercado de las constelaciones.
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