El pasado 18 de noviembre, Rocket Lab lanzó por sexta vez su vehículo de prueba supersónico. El cohete suborbital HASTE despegó desde el Complejo de Lanzamiento 2 de la empresa ubicada en Wallops Island, con la finalidad de cumplir una misión para la Unidad de Innovación de Defensa y la Agenda de Defensa de Misiles de Estados Unidos.

La misión, llamada “Prometheus Run”, fue considerada un éxito. Desde la empresa comunicaron que están satisfactoriamente “promoviendo los intereses nacionales en la salvaguarda de la patria a través de la prueba de tecnologías avanzadas para la defensa antimisiles”.

En cuanto al vehículo utilizado, HASTE es una versión suborbital de Electron, un cohete de 18 metros originalmente desarrollado para el lanzamiento de satélites pequeños. Precisamente por esta adaptación, el nuevo sistema recibe el nombre de Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron (HASTE). Así, la plataforma se consolida como una herramienta específica para ensayos de tecnologías hipersónicas y sistemas avanzados de defensa.

Rocket Lab lanzó por sexta vez su vehículo de prueba supersónico HASTE.
Rocket Lab lanzó por sexta vez su vehículo de prueba supersónico HASTE.

¿Qué busca Rocket Lab con HASTE?

HASTE tuvo sus primeros pasos en junio del 2023. Hasta la fecha ha realizado una totalidad de seis vuelos contando el último lanzamiento. El cohete cumple con la función de ser un banco de pruebas que proporciona “oportunidades de pruebas de vuelo confiables y de alta frecuencia necesarias para avanzar en el desarrollo de tecnología de sistemas hipersónicos y suborbitales”.

Aún no se han revelado los detalles del rol que cumplen las tecnologías del ejército estadounidense en el vuelo “Prometheus Run”. La misión logró realizarse a tan solo 14 meses de que el gobierno reservó el vuelo.

Los únicos datos obtenidos hasta hasta son los declarados por la empresa luego del vuelo: “Liderada por la Agencia de Defensa de Misiles, la misión desplegó una carga útil primaria proporcionada por el gobierno y desarrollada por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, y múltiples cargas útiles secundarias de socios federales e industriales, que probaron tecnologías clave para aplicaciones de defensa antimisiles”.

En cuanto a las Fuerzas Armadas norteamericanas, declaró el teniente coronel Nicholas Estep, director de la cartera de tecnologías emergentes de la Unidad de Innovación de Defensa: “Acceder al ecosistema comercial y no tradicional es un factor clave para acelerar el progreso en la comunidad de interés de hipersónicos, especialmente para cumplir los plazos de las misiones y avanzar hacia la producción en masa y la asequibilidad”.

“Colaborar con la Agencia de Defensa de Misiles para demostrar servicios de lanzamiento suborbital con enfoque comercial es un excelente ejemplo de ello”, agregó.

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