David Grusch, exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, afirmó que militares estadounidenses dispararon contra supuestos seres “reptilianos” encontrados vivos durante la recuperación de una presunta nave de origen no humano. Según su relato, los seres superaban los dos metros de altura y habrían causado heridas y muertes entre quienes participaron del operativo. La declaración fue realizada durante una entrevista con Joe Rogan. Grusch no presentó pruebas públicas del enfrentamiento y reconoció que no había visto personalmente a los seres que describió.

La entrevista corresponde al episodio 2560 de The Joe Rogan Experience. Grusch había adquirido notoriedad internacional en 2023, cuando denunció que Estados Unidos mantenía programas secretos para recuperar y estudiar vehículos que describió como de origen no humano.
Su trayectoria incluye funciones en la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), organismo vinculado con los sistemas de inteligencia espacial, y en la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA). También trabajó en tareas de análisis de fenómenos anómalos no identificados (UAP).
El 26 de julio de 2023 declaró bajo juramento ante una subcomisión de la Cámara de Representantes. Allí sostuvo que había recibido información sobre actividades de recuperación e ingeniería inversa, es decir, el estudio de un objeto para comprender su funcionamiento y reproducir su tecnología.
Las nuevas declaraciones de Grusch
En su conversación con Rogan, Grusch contó que, según un amigo con conocimiento del supuesto encuentro, personal estadounidense encontró una nave alargada, similar a un caramelo Tic Tac, junto con seres “reptilianos” vivos y otros muertos, identificados como “grises”. Los reptilianos habrían medido unos 2,13 metros o más, con piel escamosa y una constitución similar a la de un gorila.
Cuando Rogan preguntó qué había ocurrido con los sobrevivientes, Grusch sostuvo que habían sido abatidos porque representaban una amenaza. Añadió que personal estadounidense había resultado herido y muerto, aunque dijo desconocer la cantidad exacta de víctimas. No identificó públicamente a los participantes ni precisó una fecha o ubicación del relato.
Acerca del origen de esa información, Grusch aclaró que no había visto personalmente a los “reptilianos” y expresó su expectativa de que quienes habrían participado pudieran hablar públicamente. Su relato, por lo tanto, depende de testimonios que no pueden examinarse de forma independiente con los elementos expuestos en la entrevista.
En su comparecencia de 2023 también atribuyó la identificación de supuestos restos biológicos como “no humanos” a personas que, según él, conocían directamente los programas denunciados. La audiencia legislativa permitió registrar sus acusaciones y someterlas a preguntas de los representantes, pero no constituyó una confirmación de su contenido. Tampoco la semejanza entre la forma de la presunta nave y otros objetos reportados permite establecer que compartan un origen o que hayan tenido ocupantes.
La investigación de los UAP y las conclusiones del Pentágono
Las acusaciones se inscriben en el debate estadounidense sobre la investigación de los UAP, la seguridad del espacio aéreo y la supervisión de programas clasificados. Los fenómenos anómalos no identificados son sucesos que no han podido identificarse con la información disponible; por sí misma, no establece una procedencia extraterrestre.
En marzo de 2024, la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Pentágono (AARO), publicó una revisión histórica de las investigaciones oficiales. El informe sostuvo que no había encontrado evidencia de tecnología extraterrestre ni respaldo empírico para las denuncias sobre programas de ingeniería inversa de vehículos de ese origen.
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