La NASA volvió a trasladar el cohete SLS (Space Launch System) y la nave Orion de la misión Artemisa II hacia la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida. El movimiento se da luego de completar reparaciones y chequeos finales en el Vehicle Assembly Building (VAB) tras una fuga de helio detectada previamente. El lanzamiento está programado para la próxima ventana de lanzamiento, que comienza el miércoles 1 de abril. Este será el primer vuelo tripulado del programa Artemisa y enviará a cuatro astronautas en un recorrido alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.

El regreso a la plataforma se produjo tras que la NASA resolviera una falla en el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete. El problema se observó durante un ensayo general del tipo wet dress rehearsal realizado en febrero. En paralelo, mientras el vehículo permaneció nuevamente dentro del VAB, los ingenieros aprovecharon para reemplazar baterías, revisar sellos y repetir pruebas de varios sistemas.
La integración en plataforma
Con el SLS nuevamente en plataforma, empieza la recta final de integración entre el cohete, la nave, la torre móvil y los sistemas de tierra. Eso incluye reconectar y verificar las umbilicales y líneas que alimentan al vehículo con energía, comunicaciones, datos y fluidos antes del despegue. En general, se vuelven a acoplar y comprobar las conexiones que llevan hidrógeno y oxígeno líquidos al núcleo del cohete, además de otras interfaces que suministran aire acondicionado, nitrógeno gaseoso, ventilación y enlaces eléctricos hacia distintas secciones del lanzador.
Los próximos pasos de la NASA de cara al 1 de abril
Por ahora, la NASA no anunció otro wet dress rehearsal. El gran ensayo general ya se realizó con éxito el 21 de febrero, cuando el equipo cargó más de 700.000 galones de propelentes criogénicos, practicó el cierre de escotillas de Orion y completó dos corridas de la cuenta regresiva terminal. Después de eso apareció la falla de helio en la etapa superior, que fue reparada en el edificio de ensamblaje. Más tarde, el 12 de marzo, la revisión de preparación de vuelo dio “go” para seguir hacia el lanzamiento, con trabajo pendiente ya más ligado al cierre final de campaña que a repetir toda la prueba de carga de combustible.
Lo que sí queda por delante es la secuencia clásica de cuenta regresiva y decisión final. En esa fase, la dirección de lanzamiento realiza las últimas verificaciones de estado, mantiene pausas programadas y hace la votación de go/no-go. Finalmente, entra en la llamada terminal count, los diez minutos finales en los que el sistema de lanzamiento en tierra y luego el secuenciador automático del cohete toman el control de las operaciones críticas.
En resumen, en plataforma, Artemisa II ya no necesita otro gran ensayo, sino superar el tramo más delicado de chequeos en tiempo real para confirmar que cohete, nave, infraestructura y equipos humanos están realmente listos para despegar.
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