- La vida útil “de fábrica” proyectada para los satélites argentinos SAOCOM es de 5,5 años, según INVAP.
- Los dos satélites siguen operativos tras sus lanzamientos en 2018 y 2020.
- Desde CONAE creen que todavía pueden seguir entregando datos durante muchos años más.

Los satélites argentinos SAOCOM 1A y 1B ya superaron la vida útil establecida por INVAP, su fabricante, establecida en 5 años y medio. El 1A se lanzó el 7 de octubre de 2018 y el 1B el 30 de agosto de 2020. Sin embargo, la misión sigue activa y hoy el panorama es mucho más auspicioso que el que figuraba sobre el papel cuando fueron construidos.
Esa diferencia no implica que el cálculo original haya estado mal. En la industria espacial, la vida útil declarada suele ser el tiempo que el fabricante puede garantizar con alto grado de certeza, después de campañas de ensayos, márgenes de diseño y validaciones muy exigentes. Después, en órbita, muchas plataformas terminan rindiendo bastante más si sus sistemas envejecen bien, si conservan recursos críticos y si la calidad de los datos se mantiene en niveles útiles.
El estado real de los SAOCOM y la proyección de CONAE
Al respecto, Danilo Dadamia, gerente de Observación de la Tierra de la CONAE, explicó en conversaciones con Espacio Tech que el horizonte operativo para los SAOCOM podría llegar alcanzar “unos 10 años más”. Según indicó, esa proyección se apoya en dos factores. Por un lado, el margen de combustible que todavía conserva la misión para sostener maniobras orbitales y administrar de manera ordenada el final de vida. Por otro, la calidad de las imágenes, que sigue siendo excelente. En esa evaluación también pesa la experiencia acumulada por INVAP como contratista principal del proyecto y su historial de satélites que suelen superar con amplitud la vida inicialmente garantizada.
Los SAOCOM son satélites de observación de la Tierra equipados con radar SAR (Radar de Apertura Sintética) en banda L. Esta tecnología permite obtener imágenes de día y de noche, y también a través de las nubes o con mal clima. Su objetivo es medir humedad del suelo, pero también generar datos clave para agricultura, hidrología, seguimiento de inundaciones y gestión de emergencias ambientales. Además, integran el sistema SIASGE junto con los COSMO-SkyMed italianos, lo que amplía el valor estratégico de los datos que producen.

Observación de la Tierra sin fecha de caducidad
La propia actividad reciente de la CONAE muestra que la constelación sigue plenamente en uso. En 2025 el organismo publicó nuevos planes de adquisición para la misión SAOCOM 1 y mantuvo actualizaciones de productos y servicios asociados a imágenes obtenidas por los satélites SAOCOM 1A y 1B, incluyendo mosaicos provinciales y visores específicos. Ahora, incluso, la agencia lanzó una convocatoria junto con la Agencia Espacial Europea (ESA) para impulsar proyectos científicos basados en datos de la constelación. Es decir, los satélites no solo siguen operativos, sino que constituyen una infraestructura que todavía produce información aplicada.
De esta forma, con el plazo de fábrica vencido, toda la información producida por la constelación SAOCOM de aquí en adelante es valor extra. Porque si el objetivo mínimo ya fue cumplido, cada año adicional pasa a ser una ganancia científica, tecnológica y estratégica para la Argentina.
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