Aunque al mirar el cielo nocturno el Universo parece prácticamente negro, la suma de la luz emitida por sus galaxias produce un color muy diferente. Astrónomos determinaron que, si toda esa luz pudiera combinarse y observarse al mismo tiempo, el resultado sería un tono blanco ligeramente beige. El color recibió el nombre de “Cosmic Latte”, o café con leche cósmico, y fue recientemente destacado por la NASA como su Astronomy Picture of the Day.

El resultado no corresponde a un nuevo descubrimiento, sino a un trabajo desarrollado originalmente a comienzos de la década de 2000 por los astrónomos Karl Glazebrook e Ivan Baldry, entonces vinculados a la Universidad Johns Hopkins. El objetivo principal de la investigación tampoco era averiguar de qué color era el Universo, sino estudiar las poblaciones de estrellas y reconstruir parte de la historia de formación estelar a partir de la luz integrada de una enorme cantidad de galaxias.
Del estudio de galaxias al color #FFF8E7
Para hacerlo, los investigadores utilizaron datos de unas 200.000 galaxias observadas por el 2dF Galaxy Redshift Survey, uno de los grandes relevamientos astronómicos de los 2000 realizado por el instrumento Two-degree Field instalado en el Telescopio Anglo-Australiano de 3,9 metros, en Australia.
Cada galaxia emite luz en distintas longitudes de onda según las estrellas, el gas y otros componentes que contiene. Los astrónomos combinaron computacionalmente esos espectros para obtener lo que se conoce como el espectro cósmico, una representación de la luz promedio producida por las galaxias estudiadas. Luego tradujeron esa distribución de luz visible a la forma en que sería percibida por el ojo humano. El resultado corresponde aproximadamente al código de color #FFF8E7, un blanco cálido con una leve tonalidad beige.

Esto no significa que el espacio tenga literalmente un fondo beige. El negro que vemos entre las estrellas continúa siendo consecuencia de que gran parte del cielo no envía suficiente luz visible hacia nuestros ojos. El “Cosmic Latte” representa, en cambio, el color promedio de la luz de las galaxias si pudiera mezclarse toda en una única fuente.
Además, NASA señala que ese color fue más azulado hace miles de millones de años y se volvió progresivamente más rojizo a medida que envejecieron las poblaciones estelares y comenzaron a dominar estrellas más frías y rojas.
La historia del color tuvo incluso una corrección. Los primeros cálculos indicaban una tonalidad verdosa o turquesa, pero los investigadores detectaron posteriormente un error en la conversión del espectro a un color perceptible y recalcularon el resultado. Tras la corrección se propusieron nombres como “skyvory” y “univeige”, hasta que terminó imponiéndose Cosmic Latte, el nombre con el que desde entonces se conoce al color promedio de la luz del Universo.
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