SpaceX alcanzó uno de los principales hitos en el desarrollo de Starship durante su decimocuarto vuelo de prueba: la nave llegó por primera vez a una órbita terrestre y completó el despliegue de 26 satélites Starlink V3. Tras finalizar esta primera fase de la misión, Ship 41 permanecerá varias horas en el espacio antes de iniciar la maniobra de regreso y un amerizaje controlado previsto sobre el océano Pacífico.
SpaceX completó con éxito las principales etapas iniciales del Flight 14 de Starship, una misión que marca un punto de inflexión en el programa al conseguir por primera vez que la nave alcance una órbita terrestre y despliegue allí una carga útil operacional. El sistema integrado, compuesto por el Super Heavy Booster 21 y la Ship 41, despegó este lunes 28 de septiembre desde el Pad 2 de Starbase, en Texas. Tras atravesar el punto de máxima presión aerodinámica y completar la separación mediante la maniobra de hot-staging, ambas etapas continuaron con perfiles de vuelo independientes.
Para Starship, el momento decisivo llegó aproximadamente 25 minutos después del lanzamiento. Ship 41 encendió nuevamente uno de sus motores Raptor durante cerca de 19 segundos para completar la maniobra de inserción y alcanzar una órbita situada aproximadamente a 275 kilómetros de altura. Los trece vuelos integrados anteriores de Starship habían seguido deliberadamente trayectorias suborbitales, por lo que Flight 14 representa la primera misión en la que el vehículo quedó efectivamente colocado en órbita alrededor de la Tierra.
Starship desplegó los primeros 26 Starlink V3 en órbita
Una vez confirmada la inserción orbital y después de comprobar el estado general de Ship 41, SpaceX avanzó hacia el segundo objetivo central del vuelo: el despliegue de 26 satélites Starlink V3. La operación comenzó alrededor de 34 minutos después del despegue y se extendió durante aproximadamente media hora, con los satélites abandonando progresivamente el compartimiento de carga de Starship. Finalizada la secuencia, los 26 vehículos quedaron desplegados en órbita, completando así otro de los principales objetivos previstos para Flight 14.
La prueba tiene especial relevancia para SpaceX porque representa el primer despliegue orbital de satélites Starlink V3 realizado mediante Starship. Durante Flight 13, la compañía ya había ensayado la liberación de unidades de esta nueva generación, pero aquellas viajaban sobre la misma trayectoria suborbital de Starship y terminaron reingresando en la atmósfera. En Flight 14, en cambio, los satélites fueron lanzados sobre una órbita desde la cual podrán continuar posteriormente con sus procesos de puesta en servicio.
Según los datos difundidos por SpaceX antes del lanzamiento, cada Starlink V3 está diseñado para aportar hasta 1 Tbps de capacidad adicional a la constelación. De alcanzar sus parámetros operacionales previstos, los 26 satélites de esta misión representarían conjuntamente unos 26 Tbps, alrededor de diez veces la capacidad que la compañía afirma desplegar durante un lanzamiento de Starlink V2 Mini mediante un Falcon 9.
La compañía ya anticipó además que futuras misiones de Starship podrían transportar hasta 60 satélites Starlink V3 por lanzamiento, convirtiendo al gigantesco vehículo en una pieza central para la próxima etapa de expansión de su constelación de comunicaciones.
Tres de los 26 satélites desplegados durante Flight 14 poseen además capacidades adicionales de obtención de imágenes. Su función durante esta misión será observar a Ship 41 desde el exterior y aportar información sobre el comportamiento del escudo térmico de Starship, un elemento crítico para alcanzar el objetivo de reutilización rápida perseguido por SpaceX.
El Super Heavy también completó su regreso
Mientras Ship 41 continuaba hacia la órbita terrestre, el Super Heavy Booster 21 ejecutó su propia secuencia de regreso. Luego de la separación, el propulsor realizó el encendido de retorno y posteriormente la maniobra final destinada a efectuar un amerizaje controlado sobre el Golfo de México. SpaceX no tenía previsto intentar una captura mediante los brazos de la torre durante esta misión, por lo que tanto el booster como la nave fueron destinados a terminar sus respectivos vuelos sobre el océano.
Flight 14 constituye así un avance simultáneo en varios frentes: Starship alcanzó por primera vez una órbita terrestre, desplegó una carga operacional y Super Heavy completó su perfil de regreso mientras la etapa superior continuaba con una misión de duración mucho mayor que en los vuelos precedentes.
Qué falta completar del histórico Flight 14
Pese a los hitos ya alcanzados, la misión todavía no terminó. Flight 14 fue diseñado como un vuelo de casi diez horas, muy superior a las misiones de aproximadamente una hora realizadas anteriormente. Ship 41 permanecerá ahora en órbita durante varias vueltas alrededor de la Tierra. El plan de vuelo contempla aproximadamente seis órbitas antes del inicio de la secuencia de regreso.
El próximo momento crítico llegará en torno a T+8 horas y 52 minutos, cuando Starship deberá volver a encender uno de sus motores Raptor durante aproximadamente 11 segundos para ejecutar la maniobra de deorbitado. El objetivo será reducir su órbita de manera controlada y colocar a la nave sobre la trayectoria prevista para ingresar nuevamente en la atmósfera terrestre.
La reentrada está programada para comenzar aproximadamente en T+9 horas y 29 minutos, período durante el cual SpaceX evaluará especialmente el desempeño del sistema de protección térmica de Ship 41. Finalmente, cerca de T+9 horas y 50 minutos, Starship deberá efectuar su maniobra de giro, encender sus motores Raptor y realizar un amerizaje controlado sobre el océano Pacífico, frente a la costa occidental de Sudamérica.
De completarse también esa secuencia, Flight 14 habrá demostrado por primera vez un perfil prácticamente completo de misión orbital para Starship: despegue, separación de etapas, inserción orbital, despliegue de carga útil, permanencia prolongada en el espacio, salida de órbita, reentrada atmosférica y amerizaje controlado.
Más allá del resultado de las etapas que todavía restan, alcanzar órbita y desplegar los primeros 26 Starlink V3 representa ya un salto significativo para un programa cuyo objetivo final es convertir a Starship en un sistema de lanzamiento pesado completamente reutilizable y capaz de transportar grandes volúmenes de carga hacia la órbita terrestre y destinos más allá de ella.
Te puede interesar: Se viene el Flight 14 de Starship: ¿Qué podemos esperar del próximo vuelo del megacohete de SpaceX?
