Grecia e Israel acaban de firmar un acuerdo por US$ 3,500 billones para desarrollar Achilles Shield, una nuevo escudo de defensa aérea, similar al estadounidense Golden Dome. La idea del programa es desarrollar una arquitectura nacional para la defensa ante drones, aeronaves y misiles, a partir de distintos sistemas israelíes: interceptores, radares y una red centralizada de comando y control para proteger el territorio griego. Se trata del mayor acuerdo de exportación de defensa firmado hasta ahora entre Israel y Grecia, y también es uno de los contratos internacionales más importantes de la historia de la industria militar israelí.
El acuerdo forma parte de una modernización de las Fuerzas Armadas griegas. Atenas prevé invertir alrededor de US$ 32,500 billlones hasta 2036 en nuevos sistemas, entre ellos hasta 40 cazas furtivos F-35 estadounidenses, fragatas francesas e italianas y la nueva red de defensa aérea.
Achilles Shield, además, no está planteado simplemente como una acumulación de baterías antiaéreas independientes. Grecia pretende conectar sensores, buques, aeronaves, sistemas terrestres y otras plataformas dentro de una arquitectura de combate en red, en la que la información obtenida por diferentes medios pueda ser procesada y utilizada para decidir qué amenaza atacar y con qué sistema. El Ministerio de Defensa griego encuadra el proyecto dentro de su denominada Agenda 2030, que busca modificar la estructura y las capacidades tecnológicas de sus Fuerzas Armadas.
¿Cómo será el Achilles Shield?
El núcleo de Achilles Shield estará formado por David’s Sling, BARAK MX y SPYDER, tres sistemas que cubren funciones y alcances diferentes.
David’s Sling, desarrollado en conjunto por Israel y Estados Unidos con Rafael como contratista principal, está diseñado para interceptar amenazas complejas como misiles balísticos, misiles de crucero, aeronaves y vehículos aéreos no tripulados. Utiliza radares de detección y seguimiento, un centro de mando y lanzadores con un interceptor altamente maniobrable que destruye el objetivo mediante impacto directo.
BARAK MX, desarrollado por Israel Aerospace Industries, es un sistema integrado de defensa aérea y antimisiles. Está compuesto por radares, centros de comando y control, lanzadores y una familia de misiles interceptores que permiten adaptar la respuesta a amenazas de distintas características y alcances. Entre ellos se encuentran BARAK MR, con unos 35 kilómetros de alcance; BARAK LR, con unos 70 kilómetros; y BARAK ER, capaz de alcanzar objetivos hasta 150 kilómetros. El sistema puede enfrentar aviones, drones, misiles de crucero y determinados misiles balísticos.
SPYDER, desarrollado por Rafael, aporta defensa móvil contra aviones, helicópteros, UAV y armas stand-off utilizando versiones terrestres de los misiles Python-5 e I-Derby. Algunas configuraciones pueden detectar blancos mientras el vehículo se desplaza y abrir fuego poco después de detenerse, una característica pensada para acompañar fuerzas móviles y proteger puntos específicos.
La configuración y cantidad exacta de cada variante que recibirá Grecia no es aún de público conocimiento.
Para que esas capas funcionen como un único sistema, el contrato incorpora radares MMR de ELTA Systems y un nuevo sistema nacional de comando y control desarrollado por Rafael. Los MMR son radares multifunción que detectan, siguen y clasifican numerosos objetivos a la vez, incluidos aviones, drones, cohetes y misiles, y de proporcionar la información necesaria para dirigir interceptores. El objetivo del C2 será reunir esa información en una imagen aérea común, evaluar las amenazas, establecer prioridades y coordinar qué sistema debe responder a cada una.
A esto se suma un acuerdo complementario por US$ 30,2 billones para adquirir sistemas Drone Dome, destinados a proteger instalaciones estratégicas frente a UAV pequeños. Drone Dome combina radares, sensores electroópticos y de radiofrecuencia con herramientas de guerra electrónica que interfieren comunicaciones y señales de navegación satelital. Su arquitectura también admite medios de neutralización física. De esta manera, un dron pequeño no tendría que ser enfrentado necesariamente con un costoso interceptor diseñado para derribar un misil o una aeronave.
La relación militar entre Grecia e Israel
La incorporación de Achilles Shield también profundiza la relación militar entre Grecia e Israel y modifica la estructura de defensa aérea griega en un momento de fuerte inversión europea en capacidades antimisiles.
Grecia se convertirá además en el segundo país europeo en adquirir David’s Sling después de Finlandia, que firmó su compra en 2024. El acuerdo incluye transferencia de conocimiento y tecnología y una mayor participación de empresas griegas, mientras Atenas busca aumentar la intervención de su industria local en los nuevos programas de defensa.
El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, describió el concepto como el paso desde sistemas de armas individuales hacia una arquitectura integrada que abarque tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio. Así, esa integración será el elemento central de Achilles Shield: detectar una amenaza con distintos sensores, compartir esa información dentro de una misma red y seleccionar el interceptor adecuado según su tipo, trayectoria, alcance y nivel de riesgo.
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