Europa completó este jueves 27 de agosto un nuevo hito para su programa de acceso al espacio con el lanzamiento exitoso de un cohete Ariane 6 que transportó al satélite meteorológico MTG-I2. El vehículo despegó desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa, y aproximadamente 36 minutos después liberó su carga útil en una órbita de transferencia geoestacionaria. La misión, denominada VA270, fue la primera del Ariane 6 hacia este tipo de órbita y representa un paso importante en la ampliación de las capacidades operativas del nuevo lanzador pesado europeo. También fue el noveno vuelo de un Ariane 6, el sexto realizado con la configuración Ariane 62 y el cuarto lanzamiento del vehículo durante 2026.

El satélite meteorológico MTG-I2
La carga principal fue MTG-I2, el segundo satélite de imágenes del programa Meteosat Third Generation. Se trata de una plataforma de 3.800 kg desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) para EUMETSAT, la organización europea responsable de los satélites meteorológicos operativos.
El nuevo vehículo se incorporará a un sistema que ya cuenta con Meteosat-12, originalmente denominado MTG-I1 y lanzado en 2022, y el satélite de sondeo atmosférico MTG-S1, enviado al espacio en 2025. Con MTG-I2 queda constituida la primera familia operacional de tres satélites de la nueva generación Meteosat, destinada a mejorar la vigilancia meteorológica sobre Europa y África y a mantener estos servicios durante las próximas décadas. Una vez finalizada su puesta en servicio, prevista durante 2027, MTG-I2 trabajará principalmente desde una posición cercana a los 9,5 grados de longitud este, mientras Meteosat-12 opera sobre los cero grados de longitud.
Para esta misión se utilizó un Ariane 62, la versión del Ariane 6 equipada con dos aceleradores laterales de combustible sólido P120C. Cada uno contiene 142.000 kg de propelente y funciona durante aproximadamente 130 segundos, proporcionando la mayor parte del empuje durante los primeros minutos del ascenso.
El cuerpo central utiliza el motor criogénico Vulcain 2.1, alimentado con hidrógeno y oxígeno líquidos, mientras que la etapa superior dispone del motor Vinci, también criogénico y diseñado para volver a encenderse durante el vuelo, una capacidad fundamental para adaptar la trayectoria del lanzador a diferentes misiones y órbitas.
En VA270, esta arquitectura permitió transportar al MTG-I2 hasta una órbita de transferencia geoestacionaria, una trayectoria elíptica utilizada como paso intermedio para alcanzar la órbita geoestacionaria situada a unos 36.000 kilómetros sobre el ecuador. Tras separarse del Ariane 6 se estableció comunicación con el satélite desde la estación terrestre de Malindi. Ahora, MTG-I2 utilizará su propio sistema de propulsión para elevar progresivamente su perigeo, modificar su trayectoria y alcanzar finalmente una órbita circular geoestacionaria. Estas maniobras iniciales se extenderán durante alrededor de dos semanas antes de comenzar la fase de puesta en servicio.

La principal función de MTG-I2 será observar con gran frecuencia la evolución de la atmósfera. Su instrumento más importante, el Flexible Combined Imager (FCI), realiza mediciones en 16 canales de los espectros visible e infrarrojo y puede obtener una imagen del disco terrestre completo cada diez minutos. En su modo de exploración rápida podrá observar Europa y parte del norte de África cada 2,5 minutos, lo que permitirá seguir fenómenos que cambian en escalas temporales muy cortas, como tormentas severas, nieblas, incendios, nubes de ceniza volcánica o cambios en las masas de aire.
El segundo instrumento principal es el Lightning Imager (LI), desarrollado para detectar continuamente rayos tanto de día como de noche. Sus cuatro cámaras cubren alrededor del 84% del disco terrestre visible desde el satélite, adquieren hasta 1.000 imágenes por segundo y pueden identificar descargas entre nubes, entre nube y tierra y dentro de una misma nube. Esa información es especialmente útil para el nowcasting, es decir, la predicción y seguimiento de fenómenos meteorológicos durante las siguientes horas.
La plataforma también incorpora un sistema de recolección de datos de estaciones terrestres y capacidades de apoyo a búsqueda y rescate mediante GEOSAR.
Un nuevo paso para el vehículo espacial europeo
Tras el retiro del Ariane 5 en 2023, Europa atravesó un período de capacidad limitada para colocar grandes cargas útiles en órbita mediante lanzadores propios, por lo que la entrada progresiva en servicio de su sucesor es un elemento central de la estrategia europea de acceso autónomo al espacio. VA270 demostró por primera vez que el nuevo cohete puede realizar una de las misiones históricamente más importantes de la familia Ariane: transportar grandes satélites hacia la región geoestacionaria, donde operan numerosas plataformas de telecomunicaciones y meteorología.
Ariane 6 cuenta además con una segunda versión, Ariane 64, equipada con cuatro aceleradores laterales para cargas de mayor masa. Para Europa, el lanzamiento de MTG-I2 combina así dos objetivos estratégicos: consolidar la operación de su nuevo sistema de transporte espacial y completar la primera configuración operativa de Meteosat Third Generation, una infraestructura destinada a sostener la observación meteorológica europea más allá de 2040.
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