Japón ya está realizando ensayos de Martian Moons eXploration (MMX), la misión que viajará al entorno de Marte para estudiar a los cuerpos celestes Fobos y Deimos y traer a la Tierra material recogido directamente de Fobos. La agencia espacial japonesa, JAXA (Japan Aerospace Exploration Agency), apunta a realizar el lazamiento durante el año fiscal japonés 2026. Si la operación tiene éxito, será la primera misión en devolver a nuestro planeta muestras procedentes del sistema marciano.
Fobos y Deimos son dos cuerpos pequeños e irregulares cuyo origen todavía no está definitivamente establecido. Una posibilidad es que sean asteroides capturados por la gravedad de Marte. Otra es que se hayan formado a partir de material generado por un gran impacto sobre el planeta.
La idea de la misión japonesa MMX es combinar observaciones remotas con el análisis posterior de muestras de Fobos en laboratorios terrestres, con el objetivo de entender qué hipótesis describe mejor la historia de los cuerpos y poder reconstruir parte de la evolución temprana del sistema marciano. A su vez, esto ayudará a entender mejor cómo se formaron y transformaron los planetas terrestres del Sistema Solar.
El plan de Japón para estudiar Fobos y Deimos
Tras llegar a Marte, la nave ingresará en una órbita particular alrededor de Fobos, denominada quasi-satellite orbit (QSO). Debido a la tenue gravedad de Fobos y a la influencia dominante de Marte, la nave seguirá trayectorias diseñadas para permanecer cerca del cuerpo mientras ambos orbitan el planeta.
Desde allí realizará cartografía, observaciones espectrales y mediciones del entorno antes de aproximarse a la superficie para recoger material. El sistema incluye dos mecanismos de muestreo. Por un lado, C-SMP está diseñado para obtener material a más de dos centímetros de profundidad. Por el otro, P-SMP utiliza un método neumático para recoger material suelto de la superficie.
El instrumental de la misión permitirá analizar Fobos antes de que las muestras regresen a la Tierra. En primer lugar, OROCHI tomará imágenes multiespectrales, que se obtienen observando una misma escena en varias bandas del espectro electromagnético, no solamente en los colores que puede ver el ojo humano. Mientras tanto, TENGOO obtendrá imágenes ópticad de alta resolución. Por su parte, un LIDAR medirá distancias y contribuirá a caracterizar la superficie. MEGANE, aportado por NASA, utilizará espectrometría de rayos gamma y neutrones para estudiar la composición elemental. Y el espectrómetro infrarrojo MiRS, de la agencia espacial francesa, el CNES (Centre national d’études spatiales), buscará información sobre minerales, agua y materiales orgánicos. La nave también estudiará el entorno de polvo y radiación durante la misión.
El rover francés y la «ida y vuelta» a Marte
MMX llevará además un pequeño rover desarrollado conjuntamente por CNES y el centro aeroespacial alemán DLR (Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt). El vehículo se liberará sobre Fobos antes de determinadas operaciones de la nave principal y permitirá estudiar directamente las propiedades mecánicas y térmicas del regolito.
Entre sus instrumentos se encuentra miniRAD, que medirá radiación térmica en seis bandas infrarrojas para estimar propiedades como tamaño de grano, porosidad y resistencia del material superficial. Estos datos son especialmente importantes porque operar sobre Fobos implica trabajar en un entorno de gravedad extremadamente baja, donde la interacción entre una rueda, un tren de aterrizaje o un sistema de muestreo y el suelo es muy diferente de la terrestre.
Por otro lado, y como objetivo tecnológico, JAXA aprovechará esta misión para adquirir experiencia en viajes de ida y vuelta al sistema marciano, comunicaciones de espacio profundo, navegación alrededor de pequeños cuerpos y técnicas avanzadas de muestreo y retorno. Japón ya demostró esta última capacidad con Hayabusa y Hayabusa2 en asteroides, pero MMX llevará esa experiencia mucho más lejos.
El material de Fobos permitirá comparar observaciones realizadas a cientos de millones de kilómetros con análisis de laboratorio imposibles de efectuar mediante instrumentos miniaturizados a bordo de una nave.
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