El Departamento de Defensa (DoD) de Estados Unidos dio a las principales compañías de defensa del país un plazo de 21 días para presentar planes destinados a acelerar la producción y entrega de misiles y armamento crítico, en medio de una creciente presión sobre los inventarios militares de EE.UU. El subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, oficializó la orden mediante un memorando, que alcanza a empresas como Lockheed Martin, Boeing y RTX. Washington busca reducir los ciclos industriales que actualmente son muy largos y dificultan reemplazar con rapidez los misiles e interceptores utilizados en operaciones militares y, al mismo tiempo, aumentar la capacidad para sostener conflictos de alta intensidad durante períodos prolongados.
El documento exige a las empresas presentar propuestas con cronogramas de entrega más rápidos, aumentos de producción, inversiones de capital y ampliaciones de instalaciones industriales. También deberán identificar qué apoyo necesitan del gobierno para alcanzar esas metas y cuánto capital propio están dispuestas a invertir.
La iniciativa se produce después del elevado consumo de municiones registrado por Estados Unidos durante el conflicto con Irán y de varios años de transferencias de armamento a Ucrania. Según el Pentágono, desde el comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022 y las posteriores operaciones estadounidenses contra Irán, Washington utilizó más de 50.000 cohetes, misiles y otras municiones propulsadas.
El problema se concentra especialmente en los sistemas de defensa aérea y antimisiles. Un análisis del Center for Strategic and International Studies (CSIS) estimó que las existencias de interceptores Patriot cayeron desde unas 2.330 unidades antes del conflicto con Irán hasta unas 800, mientras que el inventario de interceptores THAAD habría descendido de 452 a entre 234 y 278 unidades.
Una transformación industrial
Más allá de comprar nuevos misiles, el desafío principal consiste en fabricarlos con suficiente velocidad. Los interceptores modernos utilizan motores cohete, sistemas de navegación, electrónica, sensores, actuadores, enlaces de datos, sistemas de guiado, entre otros. Todos estos componentes deben resistir a las altas aceleraciones propias de la operación de los misiles, y dependen a su vez de numerosos proveedores especializados.
El Patriot PAC-3 MSE, por ejemplo, es un interceptor de defensa aérea que destruye el blanco mediante impacto directo, un concepto denominado hit-to-kill. Está diseñado para enfrentar misiles balísticos, aunque también puede actuar contra otras amenazas. Otro caso es el THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), que complementa al Patriot con una capacidad para interceptar misiles balísticos a mayores altitudes y distancias. Juntos, forman diferentes capas de defensa.
Según estimaciones de medios espacializados, los plazos de entrega actuales pueden alcanzar los 42 meses para un PAC-3 MSE y 53 meses para un THAAD. De esta forma, una munición que se utiliza tardará varios años en reemplazarse por una nueva salida de fábrica. El memorando identifica además 16 programas que considera críticos para una posible aceleración o aumento de compras, entre ellos el futuro Next Generation Interceptor, el sistema de defensa aérea NASAMS, nuevos radares móviles y una arquitectura espacial destinada a detectar y seguir misiles.
Estados Unidos ya había comenzado a modificar su modelo de adquisición para atacar ese cuello de botella. En enero, el Pentágono acordó con Lockheed Martin elevar la capacidad anual del PAC-3 MSE desde 600 hasta 2.000 interceptores a través de la firma de contratos de largo plazo que permitan a la compañía y a sus proveedores invertir en nuevas líneas de producción. A fines de julio, el Ejército estadounidense avanzó además con un acuerdo valorado en hasta US$ 58.600 millones, con horizonte hasta 2032, para sostener esa ampliación. RTX recibió un esquema similar para aumentar la producción de misiles de crucero Tomahawk desde unos 60 ejemplares anuales destinados a Estados Unidos hasta eventualmente 1.000, mientras que también se busca incrementar la fabricación de AMRAAM y de interceptores de la familia Standard Missile.
En paralelo, la expansión no se limita a las grandes empresas que ensamblan el producto final. Honeywell comprometió US$ 500 millones para aumentar la producción de sistemas de navegación, actuadores y equipos de guerra electrónica, mientras que otros acuerdos apuntan específicamente a ampliar la fabricación de motores y componentes de propulsión utilizados por PAC-3 y THAAD.
Una transformación más amplia en la planificación militar estadounidense
Durante décadas, el sector de defensa de los Estados Unidos se basó en sistemas avanzados producidos en cantidades limitadas. Sin embargo, los conflictos recientes demostraron que las guerra prolongadas exiges volumen industrial, reservas profundas y capacidad para reemplazar rápidamente lo consumido. Ucrania incrementó la demanda de municiones occidentales, mientras que las operaciones en Medio Oriente sometieron a una fuerte presión a los inventarios de interceptores estadounidenses.
Al mismo tiempo, Washington necesita preservar suficientes existencias para otros escenarios, especialmente ante una eventual crisis en el Indo-Pacífico. El CSIS advirtió que la reducción de las reservas de Patriot y THAAD puede afectar la preparación estadounidense frente a un conflicto de mayor escala, precisamente porque existen pocas alternativas capaces de desempeñar las mismas funciones contra misiles balísticos.
En ese contexto, la orden de Feinberg busca determinar cuánto puede acelerarse realmente esa estructura industrial y qué inversiones serían necesarias para hacerlo. El Pentágono pretende utilizar las respuestas de las empresas para preparar su presupuesto del año fiscal 2028, pero una parte importante de la expansión dependerá de que el Congreso autorice los fondos necesarios. Las compañías necesitan contratos suficientemente largos y previsibles para justificar nuevas plantas, equipamiento, personal especializado y ampliaciones de sus cadenas de proveedores, inversiones que no pueden activarse de manera inmediata.
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